El vicepresidente del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU), Mauricio Fuentes, habló este lunes en el programa Panorama informativo (La Diaria Radio) sobre el proceso en el que Nicole Minetti y Giuseppe Cipriani adoptaron a su hijo, en el marco de la polémica por el indulto que el gobierno le dio a la modelo acusada de organizar fiestas con prostitutas VIP para Silvio Berlusconi.
Fuentes afirmó que “hay elementos que dan cuenta de una situación extraña” y señaló que se está llevando adelante una investigación administrativa para determinar si el proceso de adopción presentó irregularidades. “No digo con esto que hay sospecha de irregularidad”, puntualizó.
El vicepresidente explicó que la investigación se centra en dos líneas principales. La primera está vinculada a las presuntas visitas de niños del hogar del INAU de Maldonado a la chacra Gin Tonic, en La Barra, donde la familia Cipriani se encariñó con el menor.
Consultado sobre qué tan frecuentes son este tipo de salidas, Fuentes señaló que “los gurises y gurisas que están en hogares del INAU pueden tener actividades recreativas, salir o ir a visitar a personas que conocen”.
Sin embargo, indicó que la investigación apunta a esclarecer en qué condiciones se realizaron esas visitas a la chacra de Cipriani. “¿Había una valoración previa del equipo del hogar en cuanto a las garantías del lugar al que se dirigían? ¿En qué medida las supervisiones estaban al tanto de esta práctica?”, planteó Fuentes. “Entiendo que podría haber ocurrido con los resguardos y valoraciones previas necesarias”, agregó.
Por otra parte, el vicepresidente puso el foco en la forma en que se concretó la adopción. “El procedimiento habitual para una adopción es que una familia se inscribe para ser adoptante y atraviesa un proceso de valoración. Luego de esa valoración se determina su ingreso al Registro Único de Aspirantes (RUA), y una vez que se ingresa al RUA se hacen las posibles identificaciones de las niñas o niños con condición de adoptabilidad más adecuados para integrar en cada núcleo familiar”, explicó Fuentes.
Sin embargo, Cipriani y Minetti adoptaron al niño al amparo de los artículos 403 y 404 de la Ley de Urgente Consideración (LUC), un mecanismo que, según indicó, se utiliza “bajo una condición de excepcionalidad”. “Este niño tuvo la condición de adoptabilidad, durante un período de tiempo no había sido valorado por ninguna familia que integraba el RUA y se inició un procedimiento de adopción por la vía de la excepcionalidad”, señaló.
Ese procedimiento habilita que un juez pueda seleccionar a una familia sin que haya atravesado previamente el proceso de evaluación de los equipos técnicos del INAU.
Ante la consulta sobre si este episodio dejó en evidencia posibles fallas en el sistema de adopciones, Fuentes fue contundente: “Si hay prácticas que están mal, vamos a trabajar para corregirlas. De hecho, hemos hecho algunos movimientos en [el área de] adopciones”.
En ese marco, señaló que ya existen discusiones a nivel parlamentario para introducir cambios en los mecanismos de adopción. Entre los aspectos que consideró necesario revisar, Fuentes mencionó el plazo de 18 meses establecido para que una familia ingrese al RUA. “Puede pasar que, al cumplirse ese plazo, se termine diciendo que sí aunque el equipo técnico no tenga todas las garantías para habilitar el ingreso de esa familia al RUA, o que se diga que no por precaución. Y eso termina siendo perjudicial”, remarcó.
Hace unas semanas, el expresidente del INAU Pablo Abdala se refirió al proceso iniciado por Cipriani y Minetti en 2018, y afirmó que la decisión de la Justicia se dio porque el niño y la familia generaron “lazos” que describió como “absolutamente indestructibles” y que, en su momento, los dos jueces del caso “coincidieron en que esta era la mejor solución para el niño”.
Por otro lado, una familia de Maldonado cuestionó el accionar del INAU y aseguró que había comenzado los trámites de adopción antes de que el niño fuera adoptado por Cipriani y Minetti. “No creemos en el INAU porque lo que nos hicieron no tiene nombre. Tengo documentación por ese niño. Fue una visitadora social a visitar mi casa. Yo tenía todo acondicionado. Había gastado parte de un dinero para que él tuviera su lugar. Mi familia lo conoció”, sostuvo un integrante de dicha familia.
“Hasta hoy nos sigue doliendo porque a ese niño lo quisimos”, agregó el hombre que había iniciado el proceso de adopción en aquel momento.