En los últimos días, una vieja disputa entre dos familias de la ciudad de Mercedes saltó a las páginas de la prensa debido a una violenta escalada: un niño de dos años sufrió graves quemaduras en un ataque con bomba molotov. El artefacto incendiario fue lanzado por una mujer de 19 años, integrante de la familia Salvatierra, y que en las últimas horas fue imputada con prisión preventiva. En el ataque también resultó herida una menor de 17 años.

El sábado, integrantes de los Salvatierra, de cuyo lado provino el molotov, dieron su versión de los hechos al medio local Agesor. Si bien rechazaron lo ocurrido con el menor —"los conflictos deben resolverse entre grandes, los niños no tienen nada que ver"—, denunciaron que el enfrentamiento tiene un historial de agresiones por parte de los Pintos.

Según relataron, esta mañana debieron llamar a la Policía porque desde esa familia “salían a amenazar” y “andaban a los tiros” en dirección a su casa. “Tuvimos que ir a la seccional a dejar asentado porque hay un grupo de entre 10 y 15 personas amenazando que van a usar armas y que van a prender fuego”, dijeron.

Por otra parte, agregaron que se comunicaron con el jefe del GRT para alertarlo. “¿Qué van a esperar? ¿Que esto pase a mayores? Acá nadie está exento de problemas”, advirtieron, y señalaron que la Justicia ya tiene investigaciones pendientes contra los Pintos por hechos anteriores con armas de fuego.

“Si no tiran piedras, tiran tiros, si no salen a amenazar, insultan. Tienen que cortar acá, porque esto va rumbo a terminar aún peor”, remarcaron.

Posteriormente, los Pintos, la otra familia involucrada en la disputa, usó las redes sociales para difundir su versión de los hechos, así como videos en los que muestran nuevos incidentes posteriores al ataque incendiario.

“No me escondo detrás de un anónimo, lo que subo y lo que comento lo hago desde mi perfil”, escribió en Facebook Mónica Pintos, tía del menor lesionado.

“A mí que me investiguen de pies a cabeza. No vendo droga, no robo, no consumo. A ver si esta gente puede decir lo mismo”, comentó la mujer, y se dirigió luego a “esos ‘santos’ que dicen que uno está mal por defender mi propiedad o mi integridad física”.

También dijo vivir “con miedo a represalia, porque esta gente no sabe cuándo parar” y no muestra “ni un poco de remordimiento por haber lastimado a un bebé. Quieren meter miedo haciendo show. Pero no voy a dejar esto así. Voy a seguir pidiendo justicia por mi sobrino, que no tiene culpa de nada”.

Asimismo, aseguró que los Salvatierra mienten en su versión de los hechos.

“Queremos hablar claro, para que todo el mundo entienda ¿Nosotros tenemos que hacer el trabajo de investigación? Los problemas que tenemos con esa familia no tienen nada que ver con lo que ellos andan diciendo por ahí. Son todas mentiras. Pedimos que investiguen bien, que vean de verdad qué es lo que pasa, no se queden solo con una versión”, escribió Pintos.

"Que la Policía investigue bien, que revise, que pregunte, que vea cómo son realmente los hechos. Que hagan su trabajo bien. Y también queremos preguntarles a ellos: ¿cuál es su problema? ¿Qué mal les hicimos? ¿Qué les hicimos para que lleguen a esto? Porque no importa qué tengan contra nosotros, no importa qué crean, no importa nada. Nada justifica que hayan lastimado a un niño de dos años. Un bebé. Un nene que no tiene nada que ver con nada, que no le hizo mal a nadie", remarcó la mujer.

“Llevamos más de dos años bajo amenazas, todo fue empeorando, y llegaron al punto de hacerle daño a un chiquito. Eso no tiene nombre, eso no se hace. Queremos que se sepa la verdad, que investiguen todo, y que la gente sepa que nosotros no somos lo que ellos dicen. Buscamos justicia, sobre todo por ese nene que sufrió sin merecerlo”, añadió Pintos.

"Tengo años de videos y de pruebas, no voy a parar hasta que la Justicia tome cartas en el asunto. Pero a este punto llegamos: a tener que  subir nosotros las pruebas. Nosotros estamos mal por defender nuestras cosas y nuestra gente. Ya no podemos hacer nada, que la Justicia haga algo", concluyó.