Luego de que se aprobara el Presupuesto Quinquenal de la Intendencia de Montevideo (IM) el pasado miércoles, el Frente Amplio (FA), a través del intendente Mario Bergara y su bancada de ediles, se pronunció sobre el plan financiero alcanzado para el departamento.
“Quiero agradecer a las edilas y ediles por sus aportes y por el trabajo que permitió construir una herramienta que define prioridades y dirige la acción del departamento hasta 2030”, escribió Bergara en su cuenta de X. El presupuesto fue aprobado por los votos de los 17 representantes del FA en la Junta Departamental, ya que los restantes 14 miembros opositores no acompañaron la propuesta.
Por su parte, la bancada de ediles del FA lanzó una declaración en la que definió el presupuesto alcanzado como “una herramienta central” para la gestión de los próximos cinco años. Según indicaron, refleja “una forma de gobernar basada en la responsabilidad fiscal, la planificación y el compromiso con la calidad de vida de la ciudadanía”.
Los miembros de la Junta manifestaron su rechazo al relato que “se quiso instalar en los últimos días” de que la ley aprobada “es más de lo mismo”. “Por el contrario, es el resultado de un proceso serio y colectivo, en el que participaron muchas personas, equipos técnicos y actores políticos que aportaron conocimiento”, subrayaron.
En ese sentido, destacaron que la IM ha planificado sus cuentas con el objetivo de mejorar la eficiencia del gasto. El proyecto, sostienen, busca un equilibrio entre las restricciones actuales y la necesidad de mantener el rol del gobierno departamental como garante de servicios esenciales y promotor de políticas públicas.
La declaración también enmarca la propuesta en un contexto nacional e internacional desafiante, en el que —según el Frente Amplio— se requiere un Estado “presente, cercano y activo”. Por ello, el presupuesto prioriza áreas como limpieza, infraestructura, desarrollo social, cultura y descentralización.
De igual modo, los ediles remarcaron que el financiamiento departamental se sustenta mayoritariamente en recursos propios, lo que implica una “clara responsabilidad” en su asignación. En ese marco, aseguraron que el plan combina criterios de austeridad con la necesidad de sostener y mejorar los servicios que demanda la población.
Además del plan financiero aprobado, la IM también solicitó ante la junta la habilitación de recursos extrapresupuestales equivalentes a US$ 300 millones para financiar cinco planes orientados a la limpieza urbana, el saneamiento, la infraestructura vial y peatonal, y la revitalización de Ciudad Vieja. “Este financiamiento que se solicita está lejísimos de plantear un nivel de sobreendeudamiento de la intendencia. La IM tiene un nivel muy bajo de deuda”, comentó Bergara el martes.
A diferencia del presupuesto, para conseguir esto necesitará una mayoría especial en el parlamento montevideano. Según informó Búsqueda y confirmó Montevideo Portal con un edil del Partido Nacional, el expresidente Luis Lacalle Pou “intervino” en la discusión dentro de la Lista 22 para intentar evitar que la bancada opositora dé sus votos.
La discusión de los recursos extrapresupuestales se postergó y aún no tiene una fecha definida.