La Unión de Policías de la Guardia Republicana (Unipol GR) emitió un comunicado en la jornada de este viernes acerca de los incidentes que se produjeron este jueves por la noche al término del partido entre Peñarol y Corinthians en el estadio Campeón del Siglo, que significó la eliminación del equipo carbonero de la Copa Libertadores de América.
En los minutos posteriores a la finalización del encuentro, parte de la barrabrava lanzó proyectiles contra los efectivos —quienes contestaron con agua, gases lacrimógenos y balas de goma— a causa del impedimento de evacuar el recinto, dado que los hinchas brasileños debían irse primero, una decisión previamente acordada entre las autoridades.
A raíz de los incidentes, el sindicato de la Guardia se expresó mediante una carta en redes sociales. “Lo ocurrido ayer en el partido entre Peñarol y Corinthians vuelve a poner sobre la mesa una realidad que muchos intentan ocultar: las decisiones operativas en un procedimiento policial no las toma el funcionario que está en la primera línea, sino el mando operativo a cargo del dispositivo de seguridad”, detalla.
“Es el jefe operativo quien lleva a cabo la planificación del Ministerio del Interior, dirige y ordena el accionar policial. Es quien determina cuándo disuadir, cuándo avanzar, cuándo reprimir y qué medios utilizar. También es quien autoriza el empleo de munición no letal, gas lacrimógeno y demás herramientas. Nada de eso ocurre por decisión individual del policía que integra el grupo de choque”, agrega.
El gremio señaló que “en partidos con desenlaces” como el de este jueves “debería aplicarse el sentido común” y actuar de la misma forma que en los clásicos y las finales: desalojar primero a “la parcialidad perdedora”. “Sin embargo, una vez más, la gente y los propios funcionarios policiales terminamos siendo rehenes de malas decisiones y estrategias operativas equivocadas”, resalta el comunicado.
“Los jefes del operativo deberían pasar por una reinstrucción y análisis serio de lo sucedido. Deben existir consecuencias cuando un procedimiento termina con policías heridos, equinos lesionados y civiles afectados; deben ser capaces de garantizar la seguridad de un espectáculo minimizando todos los riesgos posibles. Este no fue el caso”, añade.
En esta línea, el sindicato dijo que “pretender responsabilizar únicamente al funcionario que ejecuta una orden es desconocer cómo funciona cualquier operativo policial” y es “intentar desligar responsabilidades de quienes realmente conducen y toman las decisiones”.
“Las responsabilidades operativas deben asumirse donde corresponden: en los mandos que diseñan, ordenan y ejecutan la estrategia del operativo. La Policía se respeta. La Justicia debe actuar sobre quienes aprovechan estas situaciones para generar violencia y desorden. Nada justifica un enfrentamiento de este tipo”, agrega.
Por último, manifestaron su “apoyo” al ministro del Interior, Carlos Negro, en caso de que quiera “relevar a los mandos que vienen fallando desde hace tiempo en este tipo de eventos, exponiéndolo continuamente por errores en la planificación y ejecución de los dispositivos de seguridad”.