La situación de Venezuela fue, durante años, uno de los principales puntos de ruptura entre Luis Almagro y el Frente Amplio. Sin embargo, el excanciller aseguró que, en el caso de José Mujica, la distancia no estaba tanto en lo que pensaban, sino en lo que el expresidente expresaba públicamente.

“Yo sé lo que pensaba él de Venezuela y sé que pensaba como yo. Por eso me dolía que públicamente dijera otra cosa”, afirmó este martes en Desayunos Informales.

Almagro recordó que Mujica llegó a marcar distancia con Nicolás Maduro en algunas oportunidades. Mencionó, entre otras frases, cuando el expresidente sostuvo que el dirigente venezolano estaba “loco como una cabra” y reconoció que en ese país estaban ocurriendo “situaciones graves”.

También se refirió a otra declaración de Mujica, cuando dijo que no había que ponerse delante de las tanquetas durante las protestas contra el gobierno venezolano. “No estuvo afortunada”, consideró el exsecretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Las diferencias sobre Venezuela fueron uno de los puntos que terminaron alejando a Almagro de su antigua fuerza política. Durante su paso por la OEA, el excanciller mantuvo una línea de fuerte confrontación con el gobierno de Maduro y promovió distintas acciones y denuncias por el deterioro democrático y las violaciones a los derechos humanos.

Al ser consultado por las resistencias que esa posición generó dentro del Frente Amplio, Almagro sostuvo que para él fue una “enorme contrariedad” ver cómo sectores de izquierda dejaban de lado banderas que, según dijo, históricamente habían sido centrales para ese espacio.

“Las banderas de la democracia y los derechos humanos, habían sido banderas de la estrategia de la izquierda durante mucho tiempo”, señaló.

En ese sentido, cuestionó directamente a quienes evitaron enfrentarse al régimen venezolano. “¿Por qué lo hicieron? Por interés, por cobardía, por lo que sea”, afirmó, y sostuvo que parte del enojo que generó su posición dentro del Frente Amplio respondió a esa diferencia.

Almagro también se refirió a la posición que adoptó el MLN tras las últimas elecciones venezolanas y calificó su respaldo al gobierno como “muy lamentable”.

Según recordó, durante su etapa dentro del MPP convivió con dirigentes históricos que tenían posiciones críticas sobre otros regímenes de la región. Mencionó particularmente a Julio Marenales y al socialista Reinaldo Gargano, a quienes describió como figuras con una elaboración política e ideológica que hoy, a su juicio, falta dentro de la izquierda uruguaya.

El excanciller sostuvo incluso que Marenales era “muy anticubano” y contrastó esa visión con la postura actual de sectores del MLN. “Hoy todos son seis puntistas en el MLN”, ironizó en refrencia al antiguo movimiento surgido en el exilio.

Pese al distanciamiento político, Almagro aclaró que su relación personal con Mujica no terminó mal. Contó que ambos volvieron a verse después de su separación y mantuvieron un vínculo cordial.

“No terminamos mal en el sentido de personalmente mal. Nos vimos después de la separación política, obviamente conversamos bien y listo”, afirmó.

Almagro incluso intentó reunirse nuevamente con Mujica cuando regresó a Uruguay para la asunción de Yamandú Orsi, en marzo de 2025. Según relató, el expresidente primero respondió afirmativamente, aunque el encuentro finalmente no se concretó debido a su estado de salud.

“Tampoco insistí mucho porque el viejo estaba enfermo y verdaderamente no sé si tampoco quería verlo en esa situación”, explicó.

El excanciller cerró ese pasaje con una reflexión sobre el vínculo que mantuvo con quien fue una de sus principales referencias políticas durante años. “Prefiero acordarme de Mujica como yo lo conocí”, concluyó.