La vicepresidenta Carolina Cosse salió este jueves otra vez al cruce de los cuestionamientos por las obras y proyectos presentados para el Palacio Legislativo y su entorno, y remarcó que se trata de iniciativas abiertas a discusión y enmarcadas en la conmemoración de los 100 años del edificio.

“Palo porque bogas y, si no bogas, palo”, afirmó en un mensaje de X en referencia a las críticas recibidas.

La jerarca subrayó que los anteproyectos forman parte de un proceso de diálogo abierto y no de una resolución cerrada. “Ni obras definidas ni decisiones cerradas”, insistió, al tiempo que planteó la necesidad de generar un intercambio amplio sobre el uso y la preservación del entorno.

En su defensa, también destacó el aspecto económico, al señalar que el conjunto de propuestas se elaboró con un costo significativamente menor al previsto anteriormente. Según indicó, se trata de trabajos planteados “por una cuarta parte de lo que se había planificado gastar en el período inmediato anterior”.

La iniciativa había sido presentada el martes ante la Comisión Administrativa en el marco de los 100 años del edificio. En una conferencia de prensa realizada el miércoles, explicó que ya existía una decisión previa de encarar obras por el centenario del Palacio Legislativo y que el Parlamento había previsto US$ 40 millones, de los cuales se devolvieron US$ 30 millones a Rentas Generales por considerarse excesivos.

Cosse afirmó también este jueves que son “propuestas para discutir, intercambiar y pensar entre todos”. En ese sentido, remarcó que el objetivo es “cuidar un lugar que es patrimonio de la democracia uruguaya”.

Las obras proyecten el cierre del “anillo interior” que hoy rodea el edificio para destinarlo a uso peatonal. A su vez, plantea una reconfiguración general de la circulación en las avenidas De las Leyes, Libertador y Agraciada. Esto incluye cambios en sentidos, eliminación de algunos giros y la implementación de una “separación física” en la conectividad desde la calle De las Leyes hacia la avenida Libertador o Yaguarón.

La iniciativa prevé la construcción de un nuevo edificio anexo que tendría una dimensión de 2.600 metros cuadrados y se utilizaría para oficinas, áreas de archivo, bibliotecas, salas de reuniones y un vacunatorio. Además, se propone utilizar una parte para un hogar estudiantil y un CAIF.