El periodista Jorge Señorans cuenta con una amplia trayectoria en medios. Pasó por varias radios, estuvo en prensa y actualmente es, además, docente de periodismo deportivo.

Recientemente, lanzó el libro El día del golero, que relata anécdotas de distintos arqueros de la región en diferentes épocas del fútbol. Desde un jugador que conoció a Pablo Escobar hasta otro que pasó de jugar en el fútbol uruguayo a compartir vestuario con grandes estrellas en Italia.

“Los goleros son los grandes olvidados del fútbol”, dice Señorans en la entrevista con Montevideo Portal para explicar qué lo llevó a escribir el libro. Afirma que la gente siempre tiene presente a los delanteros o a aquellos jugadores que hicieron los goles del partido, pero, cuando a una persona se le pregunta si recuerda una gran atajada de un arquero que hizo ganar un campeonato, solo se acuerda de actuaciones puntuales o de si atajó un penal.

Además, recalcó que “el golero es el olvidado y es el único que no tiene revancha, porque detrás está la red y ahí el error cuesta”. Añadió que la idea de escribir sobre goleros fue del editor Joaquín Otero y a él le pareció atractiva. Luego empezó su tarea de investigación para el libro: desde buscar en el material que ya tenía para recopilar las historias hasta dialogar con algunos de los protagonistas.

En línea con lo anterior, habló sobre la actuación de Fernando Muslera en el Mundial.

Tras la eliminación uruguaya del campeonato en la fase de grupos, uno de los más cuestionados por su desempeño mundialista fue el arquero uruguayo debido a algunos errores que cometió en los partidos que disputó.

Sobre esta situación, Señorans expresó que “si alguna duda existe sobre lo ingrato que muchas veces es el puesto de golero, lo que pasó con Muslera es una prueba más”.

En línea con lo anterior, señaló que muchas personas “olvidan” las buenas actuaciones que tuvo el guardameta durante torneos como el Mundial 2010 y la Copa América 2011, campeonatos donde Uruguay obtuvo el cuarto puesto y fue campeón, respectivamente. Sin embargo, en la actualidad se pone a Muslera en “el ojo de la tormenta” debido a su actuación.

“Él más que nadie conoce sus errores, los asumió y pidió disculpas, no sé si de forma pertinente porque acá las culpas son compartidas; no es responsabilidad de un solo jugador”.

La situación que vivió Muslera refleja que el error en el puesto de arquero “se paga caro, porque detrás de él está la red” y el golero “no tiene muchas posibilidades de reivindicarse”.