El presidente Donald Trump negó el jueves estar “desesperado” por cerrar un acuerdo con Irán, mientras mezcla amenazas con diplomacia en un intento de poner fin a la guerra en Oriente Medio.
En su primera reunión de gabinete desde el inicio de la operación conjunta entre Estados Unidos e Israel, Trump insistió en que Irán está “hecho mierda” y que “roga” por un acuerdo, a pesar de las negativas de Teherán.
A su vez, Trump rechazó las versiones de que estuviera buscando una vía de escape, mientras los precios del petróleo se disparan y aumenta la presión política para evitar el tipo de guerra prolongada en Oriente Medio que él mismo ha desdeñado en el pasado.
“Hoy leí una noticia que decía que estoy desesperado por lograr un acuerdo”, dijo Trump a los periodistas. “Es todo lo contrario. No me importa”, aseguró.
Por su parte, Irán afirma que no hay negociaciones directas.
Durante la reunión televisada de 90 minutos en la Casa Blanca, Trump osciló entre amenazas reiteradas de “aniquilar” a Irán y afirmaciones de que estaba a punto de capitular. “Quieren lograr un acuerdo. La razón por la que quieren lograr un acuerdo es que han quedado hechos mierda”, dijo Trump.
“Calculamos que nos tomaría aproximadamente de cuatro a seis semanas cumplir nuestra misión. A los veintiséis días, estamos extremadamente, realmente, muy avanzados”, aseguró.
“Son pésimos combatientes, pero son grandes negociadores y están suplicando un acuerdo”, dijo Trump en la Casa Blanca junto a altos funcionarios, entre ellos el secretario de Estado Marco Rubio y el jefe del Pentágono Pete Hegseth.
El mandatario estadounidense también criticó a los aliados de la OTAN luego de que rechazaran sus llamados a enviar recursos navales para asegurar el estrecho de Ormuz, el cuello de botella petrolero que Irán ha cerrado de facto.
“Lo diré públicamente. Estamos muy decepcionados con la OTAN, porque la OTAN no ha hecho absolutamente nada”, dijo Trump.
AFP.