La tarde de este martes 3 de febrero no fue una más en cuanto a la crónica policial montevideana: el Ministerio del Interior desplegó un fuerte operativo en el barrio Ciudad Vieja porque se detectó que un grupo de delincuentes cavó durante meses un túnel para robar una sucursal del Banco República (BROU).
Si bien el ministro Carlos Negro señaló que desde diciembre se tenía información sobre posibles movimientos subterráneos para hurtar el banco, los vecinos de la zona se vieron sorprendidos por lo ocurrido. Varios de ellos brindaron sus testimonios y dijeron haber conocido a varios de los detenidos, que hasta el momento son 10.
En diálogo con Telemundo (Canal 12), un hombre que dijo vivir en un edificio lindero al local que fue alquilado para cavar el túnel, ubicado en Colón y 25 de Mayo, señaló que los delincuentes “eran muy amables” y “siempre saludaban”. “Hace más o menos un año que lo tienen alquilado como depósito, pero nunca supe qué era lo que ellos tenían ahí”, dijo.
Entre la decena de capturados por el intento de robo hay cinco extranjeros (paraguayos y brasileños), y una de las hipótesis de la Policía es que el grupo criminal Primer Comando Capital (PCC) estaría detrás de la operación. “Tenían acento extranjero. Ellos venían alrededor de las 10 de la mañana en un auto y después ya se iban”, comentó el vecino.
“Se había sentido algún golpe en la noche, pero acá hay ruido en todos lados. Yo vivo en el edificio de al lado, pero nunca escuché nada; a veces escucho ruidos ajenos, pero no le doy bolilla porque siempre hay ruidos en la calle”, añadió.
Otro vecino de la zona relató a Subrayado (Canal 10) que “data de años” la existencia de túneles en el barrio. “En la dictadura había gente que se manejaba por los túneles y nunca los taparon, y hay gente que es medio avivada con estos temas. Hay gente que tiene información de a dónde sale cada túnel y cada lugar”, comentó.
Además, criticó que la calle Colón “murió” una vez que se instaló el estacionamiento tarifado. “Antes Colón era de comerciantes y el estacionamiento tarifado la mató. La mayoría de los locales comerciales hacen de vivienda, y hay viviendas que tienen peligro de derrumbe y no están habitadas”, comentó.
Por otra parte, confesó haber escuchado ruidos durante la madrugada. “No eran elocuentes, como una obra que arranca a las 8 y termina a las 5 de la tarde. No me sorprendía porque hay gente que, para llevarse una changuita o unos pesos extra, le dicen para terminar trabajos en tal tiempo”, finalizó.