El presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, defendió su viaje a Cuba en medio de las críticas de la oposición y negó que su reunión con Miguel Díaz-Canel implique un respaldo al régimen. “Nuestra misión fue apoyar a un pueblo, no a un gobierno”, afirmó en Desayunos informales.
Pereira sostuvo que la delegación participó de una misión internacional para llevar ayuda humanitaria —con medicamentos y alimentos— y apuntó directamente contra Estados Unidos por la situación que atraviesa la isla. “Hay una actitud despiadada sobre el pueblo cubano”, dijo, y habló de un “bloqueo” que impide el acceso a combustible, insumos médicos y bienes básicos.
“Entre el opresor y el oprimido, yo no dudo”, afirmó, y ubicó a Estados Unidos como el principal responsable de la crisis que vive Cuba.
Consultado por la polémica que generó la foto con Díaz-Canel, Pereira relativizó el gesto. “Es el mismo saludo que le dieron Sanguinetti o Wilson a Fidel Castro”, sostuvo, y rechazó que se trate de una “señal de respaldo político”.
También evitó definir si en Cuba hay una dictadura y marcó una línea interna en el Frente Amplio, en el cual “conviven quienes creen que hay dictadura y quienes creen que no”. En ese sentido, explicitó que no dará su opinión personal mientras presida la fuerza política.
El intercambio subió de tono cuando se le plantearon cuestionamientos sobre la falta de libertades y la existencia de presos políticos. Pereira respondió que el Frente Amplio promueve su liberación “en todas partes del mundo” y aseguró que en la reunión con el mandatario cubano plantearon la necesidad de “abrir lo máximo posible a la libertad”, aunque evitó dar detalles por tratarse de una instancia reservada.
El cruce más tenso de la entrevista se dio con el periodista Leonardo Haberkorn, quien cuestionó el significado del saludo con Díaz-Canel y sugirió que la imagen transmitía cercanía. Pereira rechazó esa lectura y respondió: “Todos los cuadros dan a los que lo ven cosas diferentes. Es la imaginación, es la psicología”. Luego agregó: “Yo saludo igual que saludaría a un miembro de la derecha uruguaya, con quien me enfrento todos los días”.
Ante la insistencia sobre la diferencia entre un dirigente uruguayo y el mandatario cubano, evitó calificarlo y respondió: “Usted lo llamó dictador, otros consideran que no”.
Otro momento de fricción se dio cuando Haberkorn puso en duda su afirmación sobre la participación de Cuba en las pruebas PISA, ya que el país caribeño no formó parte. Pereira sostuvo su posición en el intercambio: “Averigüe, averigüe que va a ver que sí”. Sin embargo, hacia el final de la entrevista, corrigió: “Puede ser que me haya equivocado”, aunque defendió el nivel educativo del país.
En paralelo, cuestionó a la oposición por lo que calificó como “barro político” y aseguró que la respuesta del Frente Amplio será desde la gestión. “A eso no le vamos a contestar con más barro, sino gobernando”, afirmó.
Pereira insistió en que el foco debe estar en la ayuda humanitaria y no en el debate político sobre el régimen. “Los cubanos tienen que resolver los problemas de los cubanos”, dijo.
“No me arrepiento de haber ido”, concluyó.