El observatorio meteorológico MetSul proyecta para el tramo final de abril un escenario de marcada variabilidad en Uruguay, propio del período de transición estacional.

Según el análisis publicado este domingo, no se observan señales consistentes de ingresos de aire frío de intensidad relevante que puedan sostener descensos térmicos prolongados en el país.

En ese sentido, el comportamiento esperado alterna jornadas de ambiente más estable con otras de inestabilidad, lo que se traduce en las variaciones térmicas habituales de abril, pero sin una tendencia clara hacia el frío otoñal persistente.

Las temperaturas tenderán a moverse dentro de rangos moderados, con eventuales picos de valores más altos en horas de la tarde y descensos puntuales asociados al pasaje de sistemas frontales débiles o inestables.