La empresa Terminal Cuenca del Plata (TCP), cuyo accionista mayoritario es Katoen Natie, está evaluando presentar una solicitud formal de esencialidad ante las autoridades, con el objetivo de “despejar” el argumento según el cual el Poder Ejecutivo no toma determinadas decisiones administrativas porque la propia empresa no lo ha pedido.
La lógica que maneja la empresa es que, una vez presentada la solicitud formal, queda despejado el camino para que las autoridades actúen independientemente de la posición de TCP.
Así lo manifestaron desde TCP al ser consultados por Montevideo Portal tras los dichos de este lunes del ministro de Trabajo Juan Castillo.
La empresa señala que hasta el momento su postura ha sido que “no necesita” pedir la esencialidad, y que el asunto debe ser negociado para resolver el problema, explicó Fernando Correa, gerente de Relaciones Institucionales de Katoen Natie Uruguay. Sin embargo, entienden que el conflicto avanzó hacia una sucesión de medidas “desproporcionadas”, lo que podría indicar un cambio de estrategia y cursar la solicitud administrativa de la esencialidad, que implicaría también una toma de postura por parte del Poder Ejecutivo.
“Se está llegando a un punto donde las opciones se están acabando. Las medidas destinadas a causar el mayor daño posible a terceros son bastante desproporcionadas para el status de la negociación donde hay una propuesta y mejoras”, indicaron desde la empresa.
“Para evitar que se siga utilizando a la empresa como un argumento de que se tome tal o cual decisión, lo que podemos decir es que TCP seguramente pida la esencialidad para que quede despejado el camino y que las autoridades tomen las decisiones que tengan que tomar, independientemente de si TCP la pidió o no la pidió”, agregaron.
Este lunes, Castillo se refirió al conflicto y en particular habló sobre la posibilidad de declarar la esencialidad. “Nunca nos negamos; el gobierno nunca lo ha negado, pero hay que decir que, además de la posición política, la empresa propiamente dicha nunca lo ha solicitado”, sostuvo.
El conflicto se mantiene tenso. La empresa detalló, además, por qué la última señal del sindicato no alcanza para destrabar la situación. “El sindicato dice que acepta la propuesta, pero no la acepta y pide cambiar los tres puntos que la empresa solicitó”, dijeron desde la compañía.
Esos tres puntos son el plazo del acuerdo, la cláusula de paz y el control de las guardias generales, donde el sindicato exige definir quién opera y cómo se opera. Eso lo convierte en inaceptable para la empresa. “No se puede aceptar una propuesta y declararse en paro por tiempo indeterminado esperando la respuesta en una actitud hostil, que lo único que busca es no querer resolver el problema”, sumaron. Ante esto, si bien están previstas reuniones, por parte de TCP “no se espera mucha sorpresa”.