En los próximos meses de 2026 se espera que el tiempo, a nivel regional sobre todo, viva las consecuencias de un nuevo fenómeno climático a raíz de la llegada de El Niño. En términos generales, esto implica que las aguas superficiales del océanos Pacífico central y oriental se calientan más de lo normal durante varios meses.
El calentamiento altera los vientos, las corrientes marinas y la forma en que se distribuyen las lluvias y las temperaturas en distintas regiones del mundo. Esto puede provocar efectos como más lluvias e inundaciones en los países de América del Sur mientras que en Oceanía se daría un mayor nivel de sequía.
El Niño es el efecto contrario a La Niña, fenómeno que la región está viviendo actualmente y que produce un enfriamiento anormal, lo que causa altas temperaturas.
El meteorólogo Mario Bidegain explicó a Montevideo Portal que el cambio de fase se está esperando a partir de febrero, según lo que indica la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA por su siglas en inglés).
“A partir de junio, julio y agosto de 2026 pasaríamos a una fase cálida. Esto provocaría una primavera más húmeda y lluviosa de lo normal”, explicó Bidegain.