Este 2 de febrero se lleva adelante, nuevamente, la celebración de Iemanjá que congrega a miles de fieles en diferentes playas de Uruguay. En el caso de Montevideo, desde antes de las 18:00 horas, las personas se hicieron presentes en la playa Ramírez.
Durante la jornada, en tiendas instaladas a lo largo de la playa, maes y caboclos practican sus rituales al ritmo de tambores y cencerros, mientras largas filas de creyentes aguardan el momento de ser bendecidos.
A lo largo del día, y especialmente tras la caída del sol, se acumulan las ofrendas en la orilla del río. Trozos de sandía, pop y verduras son algunos de los obsequios más populares. Tampoco faltan los pequeños altares de arena, en los que se colocan bebidas alcohólicas o cigarros.
Una de las files describió que junto a otras personas tienen una mesa de 16 metros que se compartirá con quien forme parte o no de la celebración. “Hace diez años que no lo estamos haciendo y tenemos la suerte de volver a repetirlo”, añadió.
A su vez, la mujer aseguró que “cada vez hay más” personas interesadas. “Se está difundiendo mucho más”, consideró y describió que hay una “gran diferencia entre candombe y batuque”. “La mayor diferencia en la filosofía de vida. El candombe es una filosofía de vida que la aplicás todo el tiempo”, explicó.
Adriano, otro de los presentes, mostró la ofrenda que hace todos los años para la “gran reina del mar”. La mesa estaba compuesta por sandía y otras frutas, “lo que hace a una madre venerada por sus hijos y lo que hace que ella se apegue a sus hijos”.
“Un siempre busca ayudar a las personas y a tener contacto con los dolores para que puedan tener una mejora”, consideró.
La Intendencia de Montevideo informó a Montevideo Portal que, a nivel de limpieza, las tareas comienzan con maquinaria y sobre las 6 de la mañana inician las cuadrillas manuales. Se atenderán de forma simultánea las playas Ramírez, Buceo, Pocitos y Cerro.