El secretario de Presidencia estuvo presente en la jornada de este miércoles en un almuerzo de la Cámara Española, donde entre otros asuntos se expresó sobre la ley de competitividad y el acuerdo entre el Poder Ejecutivo y la compañía española Solaria, que traerá al país una inversión de US$ 5.700 millones.

El proyecto de ley reúne más de 240 artículos y apunta a reducir los costos que afrontan las empresas, así como a promover la competencia para bajar los precios. La iniciativa propone simplificar trámites ante el Estado, facilitar las importaciones y agilizar las inversiones.

Sobre esta iniciativa, el jerarca manifestó que el objetivo es que el Estado “sea mucho más eficiente y rápido en sus trámites” para que el país pueda tener una “relación mucho más amigable con quienes pretenden invertir en Uruguay”.

En ese sentido, destacó que el proyecto cuenta con un “alto apoyo de todo el sistema político uruguayo” tras ser aprobado por unanimidad en la Cámara de Senadores.

Además, planteó el desafío de conseguir los votos en Diputados, donde el partido de gobierno no cuenta con mayoría, y adelantó que hubo “conversaciones con los actores parlamentarios”, quienes le manifestaron la intención de poner en discusión el proyecto antes del receso de fin de año.

Sobre el tratamiento en la Cámara de Diputados, el secretario de Presidencia reconoció que la iniciativa puede llegar a tener “alguna pequeña modificación”, en “aspectos secundarios”.

“La idea es igual mantener que, antes del 15 de diciembre, esté la ley promulgada”, afirmó Sánchez.

Además, destacó la simplificación de trámites y el “silencio positivo” entre los puntos de la ley de competitividad. Sobre este último punto, el jerarca explicó que, en determinados procedimientos, la falta de respuesta del Estado permitirá que el trámite avance bajo la responsabilidad de los técnicos a cargo del proyecto. A su juicio, es "muy relevante" que el Estado "le dé una respuesta a quien quiere innovar, quiere emprender o quiere invertir".

Sánchez explicó que los trámites pueden dificultar que un segundo importador traiga al país un producto que ya fue autorizado por las autoridades uruguayas. Por eso, defendió la figura del segundo importador como “un elemento importante para bajar el costo de vida de la gente” y mejorar la competitividad.

Por otro lado, se refirió a la inversión que realizará Solaria para desarrollar un parque de centros de datos masivos de 500 megavatios y también fotovoltaicos, que propone un régimen de zona franca que se instalará en los departamentos de Florida, San José y Canelones.

El secretario de Presidencia calificó la inversión como "muy relevante" y la enmarcó en el trabajo que inició el gobierno para atraer centros de datos. "Entendimos que teníamos una oportunidad", dijo, y recordó la construcción del centro de Google en Uruguay.

Sánchez señaló que el primer paso fue convocar a representantes de la construcción y del sector tecnológico para "discutir una hoja de ruta" sobre cómo captar inversiones en el área. El trabajo incluyó los permisos para instalar los centros de datos, la identificación de posibles ubicaciones y puntos de conexión, la reserva de energía y una primera estimación de la demanda futura.

"Para nosotros es una industria que genera un ecosistema. Lo que más nos importa a nosotros es cómo genera un sistema de proveedores más capacitados de nuestras empresas, mejor formación de los trabajadores y oportunidades de otras áreas de negocio en otros aspectos de la industria, no solo en el aspecto que tiene que ver con el almacenamiento o el entrenamiento de inteligencia artificial", reconoció.

Por último, aseguró que "Uruguay tiene un mercado pequeño de tres millones", pero lo que puede ofrecer el país "es un mercado regional que demanda un conjunto de bienes y servicios, innovación, tecnología e incorporación de capacidades para que ese mundo agropecuario y agroindustrial pueda tecnificarse".