Con tres testimonios muy impactantes, protagonizados y escritos por un grupo de estudiantes del Liceo Providencia, el centro educativo nos propone reflexionar sobre la situación de muchos jóvenes de nuestro país que ven condicionados sus proyectos de vida por falta de oportunidades educativas y laborales; y sobre todo hacer foco en el rol y poder que como sociedad tenemos para revertir esta problemática.

Esta campaña, involucró en todo su proceso creativo a un grupo de estudiantes de tercer año del liceo y fue realizada gracias al trabajo honorario y conjunto de la agencia McCann Montevideo, Blue Monk Laboratorio Creativo, Maldita Productora de Audio, Media Office Agencia de Medios y Dolma Studio. Se lanza con el objetivo de recaudar fondos para el funcionamiento del Liceo Providencia, proyecto educativo al que asisten 180 adolescentes, y hacer posible que más jóvenes accedan a una propuesta educativa de calidad. A su vez busca dar a conocer el trabajo que el centro educativo realiza y contribuir en la reflexión social sobre la realidad de injusticia social que viven muchos jóvenes de nuestro Uruguay.

Laura Voituret, Coordinadora de Desarrollo Institucional, comentó respecto a la nueva campaña: "Uruguay está viviendo importantes desafíos en materia de educación y de vulnerabilidad social. Por un lado, como muestra el informe del INEEd, existe una importante inequidad en el egreso de la educación obligatoria: mientras que en los hogares del quintil de más bajos ingresos ha egresado un 15% de los jóvenes, entre los de más altos ingresos lo ha hecho un 71% de jóvenes. Al mismo tiempo, un gran número de niños y jóvenes nacen aún bajo la línea de pobreza. En este sentido, la educación es sin duda una herramienta fundamental para garantizar el acceso a un presente más justo y a un futuro con más oportunidades. Y No Más Repeticiones, llega para decirnos eso: no más repetición de historias y proyectos de vida que se ven condicionados por falta de oportunidades."

El Centro Educativo Providencia, trabaja hace más de 24 años en la zona de Casabó (Cerro Oeste), una de las zonas más vulnerables de nuestro país. Diariamente recibe a 400 niños, jóvenes y sus familias, que participan de los diferentes programas educativos que allí funcionan: una Casa Comunitaria de Cuidados, Club de Niños y Centro Juvenil en convenio con INAU, el Liceo y un Programa de Inserción Laboral. Allí trabaja un equipo educativo, que acompaña a los niños y jóvenes de la zona en sus trayectorias educativas desde la educación inicial hasta sus primeras experiencias laborales.