La decisión coloca a la empresa controlada por Eric Schmidt en una posición inesperada dentro de la carrera espacial comercial.
El acuerdo contempla que Relativity diseñe y construya la nave espacial, la lance al espacio y la opere en su trayecto hasta Marte. La agencia estadounidense, por su parte, aportará la carga científica de la misión.
El anuncio abre una comparación inevitable con SpaceX, la firma de Elon Musk, que durante años ha asociado su marca con la ambición de colonizar Marte.