La salida a bolsa de SpaceX promete convertirse en uno de los acontecimientos financieros más relevantes de la década. Además de consolidar a Elon Musk como la persona más rica del planeta, la operación podría generar una nueva generación de millonarios entre los trabajadores de la compañía aeroespacial.
Según estimaciones publicadas por medios estadounidenses, más de 4.400 empleados y exempleados de SpaceX poseen participaciones accionarias suficientes para superar el millón de dólares una vez que la empresa comience a cotizar en el mercado.
La oferta pública inicial (IPO) está prevista para esta semana y podría valorar a la compañía en torno a los 1,77 billones de dólares, una cifra que la convertiría en una de las empresas más valiosas del mundo.
Un premio para quienes apostaron temprano
Entre los beneficiados se encuentra Trevor Hise, quien ingresó a SpaceX en 2011 como pasante y permaneció en la empresa durante más de una década.
Durante ese período acumuló más de 100.000 acciones como parte de su compensación laboral. Si la acción debuta cerca de los 135 dólares previstos, su participación tendría un valor superior a los 13 millones de dólares.
Casos similares se repiten entre cientos de ingenieros, técnicos, operadores de lanzamiento y otros trabajadores que acompañaron el crecimiento de la empresa desde sus primeros años.
Elon Musk, principal ganador
Aunque miles de empleados se beneficiarán del debut bursátil, el principal ganador seguirá siendo Elon Musk.
El fundador y director ejecutivo de SpaceX posee una participación mayoritaria en la compañía y, de concretarse la valoración prevista, su patrimonio personal podría superar por primera vez el billón de dólares (un millón de millones en la escala larga utilizada en español).
La operación reforzaría además el peso de Musk dentro del sector tecnológico y espacial, donde ya controla empresas como Tesla, xAI, Neuralink y The Boring Company.
Una de las mayores salidas a bolsa de la historia
La llegada de SpaceX a Wall Street marca el final de años de especulaciones sobre cuándo la empresa permitiría a los inversores públicos acceder a una de las compañías privadas más codiciadas del mundo.
Fundada en 2002, SpaceX revolucionó la industria aeroespacial mediante el desarrollo de cohetes reutilizables, servicios de lanzamiento comercial y la expansión de Starlink, su red global de internet satelital.
Actualmente cuenta con más de 22.000 empleados y se ha convertido en un actor clave tanto para el sector privado como para agencias gubernamentales, incluida la NASA.