SpaceX y Tesla, las compañías de Elon Musk, invertirán inicialmente 16.800 millones de dólares para desarrollar Terafab, un complejo de fabricación de semiconductores para inteligencia artificial que se instalará en el condado de Grimes, en el estado de Texas.

El proyecto busca garantizar el suministro de chips avanzados ante la creciente demanda de capacidad informática de ambas empresas, que estiman necesitar más de un teravatio de potencia de cómputo en los próximos años para impulsar sus desarrollos tecnológicos.

Según informó SpaceX, Terafab generará al menos 3.000 puestos de trabajo y podría recibir inversiones mucho mayores en futuras etapas de expansión.

"La planta de Terafab está trayendo la fabricación de vanguardia a Estados Unidos, creando miles de empleos bien remunerados en el estado de la Estrella Solitaria y permitiéndonos producir chips de IA a gran escala para su uso en la Tierra y en el espacio", afirmó Elon Musk, que publicó en la red social X —también de su propiedad— un video en el que muestra el ambicioso proyecto.

Terafab Texas will be the largest and most valuable building on Earth by far.

And it will be stunningly beautiful. pic.twitter.com/4NweOqTL7y

— Elon Musk (@elonmusk) August 6, 2026

El complejo ocupará una superficie de 9,3 millones de metros cuadrados y reunirá en un mismo lugar los procesos de fabricación, empaquetado y prueba de chips de lógica y memoria de última generación. Estos componentes estarán destinados a alimentar proyectos como los robots Optimus y los Cybercab de Tesla, además de los chips de alta potencia que utilizarán los futuros centros de datos espaciales de SpaceX.

La iniciativa forma parte de la estrategia de Musk para reforzar la integración de la inteligencia artificial en todas sus empresas. En ese marco, SpaceX adquirió este año la startup xAI en una operación enfocada en el desarrollo de centros de datos espaciales, antes de concretar su salida a bolsa en junio.

No obstante, documentos presentados en mayo muestran que los planes de expansión podrían ser mucho más ambiciosos. En ellos se detalla una inversión inicial proyectada de 55.000 millones de dólares, que ascendería hasta 119.000 millones si se completan todas las etapas previstas para Terafab, según informa la agencia noticiosa Reuters.

Como respaldo al proyecto, SpaceX alcanzó este año un acuerdo con Intel para fortalecer la fabricación de chips por contrato, mientras que Tesla comenzó en abril la construcción de un centro de investigación en el campus norte de Giga Texas, considerado un paso previo al desarrollo del nuevo complejo.

La planta estará ubicada cerca del embalse de Gibbons Creek, cuya agua será utilizada para los procesos industriales, evitando recurrir a las reservas subterráneas de la zona.

El proyecto amplía la presencia de SpaceX y Tesla en Texas, donde ya operan instalaciones como Starbase, Bastrop y McGregor.

"Texas es el lugar donde las grandes ideas crecen aún más", expresó el gobernador Greg Abbott al anunciar la inversión.