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Argentina celebró la entrega del documento de identidad 9.000 de identidad de género

El presidente de la República, Alberto Fernández, fue el encargado de entregar el documento con datos rectificados de acuerdo a la Ley.

13.02.2020 18:04

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2020-02-13T18:04:00
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Argentina entregó este jueves, en un emotivo acto encabezado por el presidente de la República, Alberto Fernández, el documento de identidad número 9.000 con datos rectificados de acuerdo a la Ley de Identidad de Género, aprobada hace ocho años.

"Muy buenos días a todos, todas y todes", empezó saludando la locutora oficial del evento, que se celebró en el Salón de los Pueblos Originarios de la Casa Rosada, sede del Gobierno en Buenos Aires, al que acudieron como público legisladores y miembros de organizaciones sociales y de derechos humanos.

La médica, periodista y compositora musical Isha Escribano recibió de manos del jefe de Estado su carné, en un acto que ella misma calificó como una "reunión de amor y celebración, un canto a la vida".

"Y tengo un documento que representa mi identidad y es un documento que me permite llevar una sonrisa en mi rostro", agregó Escribano, convencida de que si bien Argentina es un país "que tiene deudas en muchísimos aspectos", también es "de vanguardia" en muchísimos otros.

UNA SOCIEDAD "MEJOR" CON DERECHOS

El 9 de mayo de 2012, durante el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015), hoy vicepresidenta, el Congreso sancionó la Ley de Identidad de Género, que según se remarcó hoy "implicó un avance en materia de derechos al permitir que personas travestis y trans sean tratadas de acuerdo a su identidad de género e inscriptas en sus documentos y registros personales con su nombre propio".

Esa normativa se dio dos años después de que el Parlamento aprobara la ley de matrimonio igualitario.

"Fueron años maravillosos de la Argentina esos años de Cristina. Saben que la he criticado mucho a Cristina, pero siempre dije que su primer Gobierno fue el más progresista y que más derechos amplió en la sociedad argentina", aseveró Alberto Fernández.

El mandatario se mostró feliz por que se reconozca a alguien "los derechos que siempre tuvo pero que siempre se le negaron".

"Suelo decir que nosotros como sociedad fuimos mucho mejor cuando otorgamos derechos, en un tiempo donde muchos te piden quitarle derechos a la gente. No saben lo que celebro que los argentinos, las argentinas les argentines, todos tengan cada día más derechos, que los ciudadanos, las ciadadanas y les ciudadanes tengan más derechos lo único que hace es una sociedad mejor", sentenció.

Fernández, abogado de profesión y jefe del Gabinete de Ministros entre 2003 y 2008, recordó cómo hace unos años, antes de aprobarse la ley, colaboró en la presentación de un amparo judicial para que una mujer que le escribió por Facebook contándole su situación consiguiera que se le reconociera su identidad y poder llamarse María Julia.

UN ACTO DE REPARACIÓN

Por su parte, la ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, agregó que el de la Casa Rosada fue "un acto de reparación", ya que ampliar derechos es entender el reconocimiento a la identidad de género, a ser tratados de acuerdo a esa identidad y al pleno desarrollo de las personas de acuerdo a la misma.

"Significó que el Estado pudiera, quizás por primera vez para un colectivo que ha sido tan maltratado históricamente y que aun en parte lo sigue siendo, reconocerle derechos", enfatizó.

"Venimos de años donde las políticas regresivas impactaron justamente más contra las mujeres, las lesbianas, las travestis, las trans-. Somos las más golpeadas por las crisis, las que más nos han recortado derechos, quienes más nos hemos pauperizado", argumentó.

En el acto también participó el ministro del Interior, Eduardo 'Wado' de Pedro, que se quebró de emoción en alguno de los pasajes de su discurso.

"Todavía falta mucho. tenemos que seguir peleando. Saludo la valentía de Isha de usar su lucha como bandera para tener una sociedad más justa", expresó entre lágrimas.

"NO SOMOS BONSÁIS"

Escribano reconoció que su lucha y la del resto de activistas deja a las generaciones que llegan "un mundo mejor".

"Yo a mucha gente le produzco una provocación por el mero hecho de existir, y no se me valora por lo que le aporto a la sociedad, sino por mi condición de género. Hay mucha luz para traer a este mundo", lamentó, y pidió que nadie tenga que "atravesar" lo que ella y el resto de personas transgénero han pasado.

"Nadie merece tener que estar destinada a mendigar amor en la clandestinidad. No somos bonsáis, más bonitos cuanto más se nos recorta, no se trata de encajar, se trata de florecer. Esto es un acto de florecimiento, de amor, y nada florece sin amor", consideró.

Según reconoció, pasó toda la vida vistiéndose de mujer "en oscuridad, en soledad, con vergüenza, con miedo".

"Durante años, mi primer pensamiento fue 'desayuno o me suicido'. No tenía lugar en el mundo. Y cuando en 2002 me gané una beca para estudiar en la Universidad de Cambridge, fui a estudiar budismo e hinduísmo, porque estaba buscando algo más que me salve la mente", desveló.

A ese viaje, se llevó una maleta con ropa de hombre y otra con ropa de mujer y llegó a pensar en " vivir de mujer", prostituirse y nunca más volver a su país.

"Esto es luz hoy. Agradezco a todas las personas que hicieron lo posible e imposible para que la ley de identidad de género haya sido aprobada", concluyó.

Fuente: EFE