Mujer

El amor tiene cara de mujer

¿El afecto es genético? La respuesta sería afirmativa, al menos en las mujeres

Así lo sugiere un estudio llevado a cabo con 464 parejas de gemelos adultos, de 19 a 84 años.

30.06.2020 12:08

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2020-06-30T12:08:00
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La genética podría tener un rol importante en qué tan afectuosas son las mujeres, pero lo mismo no sucede con los hombres, muestra una investigación reciente.

"Cuando medimos la tendencia de las personas a ser afectuosas y a recibir afecto de las demás personas, casi sin excepción, encontramos que las mujeres puntúan más que los hombres", comentó el líder del estudio, Kory Floyd, profesor del departamento de comunicación del Colegio de Ciencias Sociales y Conductuales de la Universidad de Arizona.

En el nuevo estudio, el equipo de Floyd evaluó las diferencias en los niveles de afecto expresados por 464 parejas de gemelos adultos, de 19 a 84 años. Más o menos la mitad eran gemelos idénticos, y la mitad eran gemelos fraternos.

En las mujeres, los genes explican un 45 por ciento de la variabilidad en la conducta de afecto, mientras que las influencias ambientales, como los medios de comunicación, las relaciones personales y otras experiencias vitales exclusivas, explican un 55 por ciento de la variabilidad.

Pero la genética no parece afectar a los niveles de conductas de afecto de los hombres. Parece que en ellos la única influencia son los factores ambientales, según el informe, que aparece en una edición reciente en línea de la revista Communication Monographs.

No se sabe por qué la conducta de afecto parece ser hereditaria en las mujeres, pero no en los hombres. Pero investigaciones anteriores han mostrado que los hombres tienden a expresar menos afecto en general que las mujeres, comentó Floyd en un comunicado de prensa recogido por HealthDay News.

"El rasgo de ser afectuoso podría ser más adaptativo para las mujeres, en un sentido evolutivo. Hay cierta especulación respecto a que la conducta de afecto respalda más a la salud en las mujeres que en los hombres, y que ayuda más a las mujeres a gestionar los efectos del estrés que a los hombres. Quizá en parte por esto las mujeres sean más propensas que los hombres a heredar la tendencia a comportarse de esa forma en lugar de la tendencia a ser simplemente un producto de su ambiente", explicó.

El estudio también encontró que el ambiente compartido de los gemelos, por ejemplo, cómo se criaron o sus antecedentes socioeconómicos, tuvo poco efecto en qué tan afectuosos eran. En vez de ello, unos factores ambientales exclusivos (por ejemplo, los amigos y las experiencias de un individuo cuando estaba separado de su gemelo) tuvieron un mayor impacto.

"No es exactamente lo que preveríamos, pero para muchas conductas y características de la personalidad (entre ellas, qué tan afectuoso uno es), lo que los gemelos hacen y experimentan de forma distinta en sus vidas tiene un rol mucho más importante que cualquier cosa que experimenten juntos", añadió Floyd.