Lo que millones de personas en el mundo consideran casi una canción de cuna sanadora, podría ser, en realidad, una trampa para el descanso. El uso de auriculares o dispositivos de “ruido ambiental” para dormir se convirtió en una tendencia global, pero la ciencia acaba de poner la lupa sobre esto y encontró que, lejos de proteger el sueño, estos sonidos podrían estar robando minutos vitales de las etapas más profundas y reparadoras de la noche.

El estudio, realizado por la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania (Estados Unidos), fue publicado en la revista Sleep e indica que el llamado “ruido rosa” tiene efectos no deseados en las personas que lo utilizan para dormir.

Los tres “colores” del ruido

Mathías Basner, autor principal de la investigación, señaló en una entrevista que, tras pasar 25 años estudiando los efectos del ruido del tráfico en el sueño, le sorprendió que tantos millones de personas usaran dispositivos para dormir con ruido. Los más comunes, históricamente, fueron los de ruido blanco, pero ahora el ruido rosa lo ha desplazado.

Conviene saber qué es cada uno. Así lo explica el sitio WebMD:

-         Ruido blanco: Es el más conocido y se caracteriza por contener todas las frecuencias audibles en partes iguales, lo que crea un sonido constante y estático similar al de un ventilador o un aire acondicionado. Es utilizado para enmascarar ruidos ambientales disruptivos, y se cree que ayuda a las personas a conciliar el sueño más rápido y mejorar la concentración en entornos ruidosos.

-         Ruido rosa: Es similar al blanco en su constancia, pero utiliza frecuencias más bajas y sonidos más profundos, lo que lo hace más suave y relajante al oído. Se asemeja a fenómenos naturales como una lluvia constante o el viento entre los árboles. En este caso, las creencias populares indican que podría ayudar a reducir la actividad cerebral para lograr un sueño más profundo y estable, además de favorecer la memoria. Por eso es tan usado.

-         Ruido marrón: También llamado ruido rojo, ofrece un tono todavía más grave y profundo con una base más pesada que los anteriores. Su sonido es comparable al de un trueno lejano o una lluvia muy fuerte, y aunque hay menos estudios sobre su impacto directo en el sueño, se utiliza a menudo para aliviar síntomas de tinnitus y mejorar las habilidades de pensamiento y enfoque.

Según Basner, la preferencia actual por el ruido rosa se basa en la creencia de que ayuda a relajarse más antes de dormir y también a tener un sueño más profundo. Sin embargo, su estudio se centró específicamente en este ruido y lo que descubrió es que no tiene beneficios para la calidad del sueño.

Cómo se analizaron los efectos del ruido rosa en el sueño

Los investigadores estudiaron a 25 adultos sanos de entre 21 y 41 años en un laboratorio de sueño, durante siete noches consecutivas, por ocho horas cada una. Ninguno tenía trastornos del sueño y ninguno acostumbraba utilizar el ruido para inducir el descanso.

Durante los días que duró la prueba, se los expuso a distintos tipos de ruido mientras dormían y, al despertar, debían llenar una encuesta con la que se medía su calidad de sueño. Los sonidos que utilizaron fueron: ruido de aviones; ruido rosa; ruido de aviones con ruido rosa y ruido de aviones con tapones para los oídos.

¿Y cuáles fueron los resultados? Según publica la revista Self en base al estudio, escuchar ruido rosa a 50 decibeles, lo que equivale a una lluvia moderada, se relacionó con una disminución de unos 19 minutos del sueño REM, un ciclo de sueño clave en la regulación emocional y el desarrollo cerebral.

En el caso del ruido de aviones, la disminución fue de 23 minutos en la etapa de sueño profundo. Y cuando se combinaron los dos: el ruido de aviones y el rosa, tanto el sueño REM como el profundo fueron 15 minutos más cortos que cuando las personas dormían sin utilizar ningún sonido de fondo.

Los participantes aseguraron que se despertaban más cantidad de veces durante la noche y que su ruido era más liviano cuando estaban expuestos a los dos ruidos mencionados.

¿El ruido blanco es bueno, entonces?

Si la idea entonces es cambiar del ruido rosa al blanco, los investigadores no tienen buenas noticias, ya que estiman que estos hallazgos se aplican a todos los sonidos ambientales durante el sueño.

“Ruido blanco, ruido rosa… No creo que uno sea más peligroso que el otro”, djio a Self Christopher Winter, neurólogo y especialista en medicina del sueño, y sostuvo que “el silencio sigue siendo la mejor opción”.

Mientras, Basner apuntó que “es probable que otros tipos de ruido de banda ancha, como el ruido blanco o el ruido marrón, tengan efectos similares, pero se necesitan estudios adicionales para demostrarlo de forma más concluyente”.

En definitiva, la conclusión de los especialistas es que lo mejor es prescindir del ruido ambiental que se ha puesto de moda para dormir. Sin embargo, hay algunas excepciones: ronquidos, una carretera cerca o un ambiente por demás ruidoso. En esos casos, ayudarse con un ruido rosa no es mala idea, pero solo como “parche”. La clave es no generar dependencia, dice Winter.

¿Qué es el sueño REM y por qué es importante?

Como explica la Sleep Foundation, el sueño REM (sueño con movimientos oculares rápidos) es una de las cuatro etapas del sueño. Mientras se produce, aproximadamente entre 60 y 90 minutos después de quedarse dormido, se hacen más intensos muchos aspectos de la actividad cerebral y corporal. De hecho, muchos de ellos se manifiestan con la misma intensidad que cuando la persona está despierta.

Mientras dura el sueño REM, los ojos se mueven rápidamente tras los párpados cerrados. Esa es su señal visible, pero dentro del cerebro y el resto del cuerpo suceden otra cantidad de procesos asociados. Entre ellos, informa Sleep Foundation:

-         La actividad cerebral aumenta, lo que a menudo conduce a sueños vívidos.

-         La mayoría de los músculos quedan paralizados temporalmente.

-         El pulso y respiración se aceleran y pueden volverse menos constantes.

El sueño REM es clave para lograr un sueño reparador, pero además tiene impacto en varios aspectos específicos de la salud física y mental, tanto a corto como a largo plazo. “El sueño REM también promueve el desarrollo cerebral, por lo que los investigadores creen que los recién nacidos pasan la mayor parte de su tiempo de sueño en REM”, agrega el sitio web.

Por otra parte, se ha estudiado que la actividad cerebral que se produce durante esta fase del sueño influye en la forma de procesar las emociones. “La interrupción del sueño REM se ha asociado con un peor estado de ánimo y problemas de salud mental como la depresión y el trastorno de estrés postraumático (TEPT)”, agrega.