El Ministerio de Salud Pública (MSP) lanzó nuevamente la campaña de vacunación contra el virus sincicial respiratorio (VRS), uno de los más “temidos” por los pediatras y la “principal causa de bronquiolitis en bebés menores de 12 meses” según la Secretaría de Estado.
Según informó la cartera, comenzó este miércoles 7 de enero e irá hasta el próximo 30 de setiembre.
“Vacunarse en el embarazo es una política pública, una decisión, un acto de amor y de responsabilidad colectiva”, afirmó la titular del MSP, Cristina Lustemberg, en el lanzamiento de la campaña, consigna la página web de la cartera.
El ministerio asegura que “todos los datos” de la campaña pasada “confirman que esta vacuna proteica con virus inactivado es segura”.
El año pasado hubo más de 13.000 inoculaciones; en agosto, la cartera resolvió extender el período de vacunación por registrar una “actividad significativa” del virus.
Del total de bebés nacidos en el sector privado, el 70% contó con la protección de esta vacuna, mientras que en el sector público fue el 59%, precisó Lustemberg.
“Los lactantes quedan protegidos desde el nacimiento al menos hasta los primeros seis meses de vida. Para vacunarse es suficiente presentar el carnet obstétrico para corroborar semanas de embarazo”, señala el MSP.
La ministra aseguró que “el abordaje de las desigualdades en el acceso a la salud es una preocupación de las autoridades, independientemente del prestador y el nivel de ingreso”.
La del VRS es una de las cinco vacunas recomendadas por el MSP durante el embarazo (una dosis entre las semanas 32 y 36). Las otras son contra la gripe (la única dosis se puede recibir durante cualquier momento del período de gestación), contra la tos convulsa (única dosis entre las semanas 27 y 36, aunque si existe riesgo de prematurez se puede suministrar desde la 20), contra el covid-19 (una vacuna en cada nuevo embarazo) y contra la difteria y tétanos (se debe recibir sustituyendo una dosis de la tos convulsa preferentemente entre las semanas 26 y 36).
El inicio de la campaña contra el VRS en este período “responde a la necesidad de proteger a los lactantes menores de seis meses que enfrentarán su primera temporada de alta circulación” del virus durante el otoño e invierno, indicó la cartera. En tal sentido, añadió que se eligió este “momento estratégico” porque “garantiza que los recién nacidos en enero y en los meses siguientes cuenten con protección al ingresar a la temporada de mayor riesgo de hospitalización por VRS, en una etapa en la que hay mayor riesgo de enfermedad grave”.
“Esta planificación asegura que los lactantes más vulnerables reciban la inmunidad necesaria para atravesar la temporada invernal con un menor riesgo de complicaciones, maximizando así el impacto preventivo de la vacunación materna”, concluyó el MSP.