El verano es la estación preferida para comer frutas y deleitarse con su frescura. Y el ananá es una de las estrellas a la hora de llenar el carrito en el supermercado o en la feria.

Aunque es más bien de origen tropical, se consigue en todos lados en Uruguay y se la puede consumir sola, en jugos o en ensaladas de frutas. Y otros —más polémicos— dirán que también en la pizza.

Pero además de ser fresco y rico, el ananá tiene varios componentes que aportan y mucho a la buena salud. Para ir teniendo en cuenta: tiene propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, ayuda en la digestión y favorece la pérdida de peso, ya que por su alta cantidad de fibra reduce el apetito.

También tiene efectos diuréticos, porque su composición es alta en agua y esto ayuda a disminuir la retención de líquidos.

4 opciones de jugos de ananá fáciles de hacer en casa

Según señala la nutricionista Tatiana Zanin en el sitio Tua Saude, una de las claves para aprovechar todos los beneficios del ananá —sobre todo la vitamina C y la fibra— es tomar el jugo fresco y sin colarlo. Y si se puede evitar el azúcar, mucho mejor.

1. Jugo de ananá con chía. Licuar tres rodajas de ananá con un vaso de agua y sumarle una cucharada de semillas de chía. Es ideal para cuando busamos algo que dé saciedad.

2. Jugo de ananá con avena y hierbabuena. En este caso, usamos también tres rodajas de ananá y las licuamos junto con un vaso de agua, una cucharada de avena y un toque de hierbabuena. Esta mezcla es súper liviana para la digestión.

3. Ananá con jengibre y manzana. Para este licuado ponemos las tres rodajas de ananá, una manzana (si es con cáscara, mejor) y un trocito de jengibre en la licuadora, junto con un vaso de agua. Es una opción muy potente para arrancar el día.

4. Jugo de cáscara de ananá. Aunque es una de las frutas más complicadas de pelar, el ananá tiene beneficios también en su cáscara. Para prepararlo, hay que lavar bien el ananá con un cepillo y licuar la cáscara con un litro de agua. Es recomendable, antes de licuar, hervir la cáscara unos 10 minutos para que pierda su dureza y el proceso sea más sencillo.

Tip para conservar el ananá en casa

Dado que es una fruta muy sensible a los cambios de temperatura, mientras está entera no se recomienda guardarla en la heladera, sino dejarla en un espacio fresco y seco.

Una vez pelada y cortada, lo mejor es guardarla en la heladera en un recipiente hermético o envuelta en film. La clave es consumirla lo antes posible, ya que pierde su jugo rápidamente.