El apio es un vegetal que se volvió tendencia y actualmente está destacado en la Lista Inteligente de frutas y verduras recomendadas en Uruguay por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca y la Dirección de la Granja. Es una planta, perteneciente a la familia de las apiáceas, y es conocida y utilizada desde la época de los romanos y el antiguo Egipto.

Hay que reconocer que, desde el punto de vista nutricional, no aporta demasiado, pero se lo considera un alimento “regulador” porque brinda una gran variedad de vitaminas y minerales. Contiene fibra dietética, vitamina K y pequeñas cantidades de vitaminas A y C, calcio y hierro. Si bien tiene sodio natural, se considera un alimento bajo en este mineral.

“Generalmente, el apio de planta es más adecuado para consumo crudo y aquel comercializado en atados de hojas, ‘gusto, lo es para el cocido”, dice la web de la Lista Inteligente, y apunta que para elegir el mejor hay que optar “por aquel de apariencia lustrosa, tallos compactos, firmes, crujientes y de color verde claro o blanco; con las hojas verdes y frescas”.

Para su correcta conservación, debe mantenerse en la heladera, en recipiente cerrado.

¿Por qué está de moda? La visión del Dr. Jaramillo

El famoso médico colombiano Carlos Jaramillo, defensor de la medicina funcional y autor de varios libros de nutrición que son best sellers, dedicó un video en su canal de Youtube a analizar los beneficios del apio para la salud. Allí señala que se puso muy de moda en los últimos años y recuerda algo que conviene recordar para este vegetal y para todos los alimentos: “El apio, por sí solo, como absolutamente ningún producto alimentario, no va a hacer nada”.

Según el especialista, el apio tiene una gran cantidad de agua y sus niveles de carbohidratos, grasas y aminoácidos son muy bajos o nulos directamente. Lo que sí tiene y en abundancia son micronutrientes, que “son vitaminas, minerales y fitonutrientes, dentro de los cuales hay algunos que tienen efectos diuréticos”.

Respecto a su impacto en el control de peso, el experto dijo claramente: “¿Comer apio únicamente va a hacer que yo me siente y pierda peso? Obvio que no”. “Pero puede servir porque es un vegetal que produce grandes niveles de saciedad”, agregó.

“Si yo tengo una persona con inflamación crónica, con una alteración hormonal en su insulina, en la leptina, la grelina, y tiene muchas ganas de comer, necesito traerle control metabólico dándole un vegetal de muy bajo índice glicémico dentro de una alimentación con buena cantidad de proteína y con buena grasa. ¿En eso me va a contribuir el apio? Absolutamente sí, me puede ayudar a reducir los niveles de ansiedad”, explicó.

Lo que dejó claro es que, si bien puede contribuir en una estrategia de pérdida de peso, “no es porque el apio tenga un compuesto que haga perder peso, sino porque tiene efectos metabólicos o sobre las hormonas que van a controlar mi metabolismo y sobre todo el manejo nutricional integral”.

Beneficios para el corazón y efecto antiinflamatorio

El apio cuenta con respaldo científico en cuanto a la protección cardiovascular. El Dr. Jaramillo menciona la existencia de estudios que relacionan el consumo regular de apio con la reducción de enfermedades cardiovasculares y con una disminución de la presión arterial.

Esta información se complementa con datos que publica Cleveland Clinic, que explican que su bajo contenido de sodio y la presencia de potasio, magnesio y ftálidas ayudan a proteger el corazón, regular el ritmo cardíaco y mejorar el flujo sanguíneo en las arterias.

Ambas fuentes coinciden en su efecto antiinflamatorio y Jaramillo destaca además su potencial antioxidante. Cleveland Clinic especifica que posee flavonoides, fitonutrientes y polifenoles, y que sus antioxidantes protegen contra los radicales libres que causan inflamación celular y en los tejidos.

Otros beneficios comprobados del apio

Además de las propiedades mencionadas, la Cleveland Clinic destaca que el consumo de apio aporta: