El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) podría estar vinculado con la salud intestinal de una forma que hasta ahora no se había considerado. Una investigación de la Universidad de Warwick, en Reino Unido, encontró una asociación entre este trastorno y una mayor presencia de síntomas gastrointestinales.
Investigadores de la Universidad de Warwick analizaron información de más de 1,9 millones de personas para estudiar si quienes tienen TDAH presentan con mayor frecuencia problemas gastrointestinales. Los resultados mostraron que los síntomas digestivos generales eran casi un 50% más habituales en personas con el trastorno que en aquellas que no lo tienen.
La diferencia fue todavía más marcada en algunos problemas específicos. Las personas con TDAH presentaron más del doble de probabilidades de sufrir estreñimiento, mientras que la posibilidad de padecer síndrome del intestino irritable fue casi cuatro veces mayor. También se observó una mayor frecuencia de encopresis, una alteración caracterizada por la pérdida involuntaria de materia fecal.
El trabajo señala, además, que entre el 5% de los niños y entre el 3% y el 4% de los adultos en todo el mundo pueden padecer TDAH, y que los diagnósticos han aumentado de forma considerable durante las últimas cuatro décadas. Al mismo tiempo, los problemas intestinales se han identificado con mayor frecuencia en personas dentro del espectro autista, lo que ha reforzado el interés científico por una posible conexión entre el intestino y el cerebro y por su relación con distintos trastornos del neurodesarrollo.
Hasta el momento, sin embargo, no estaba del todo claro cuál era el alcance de los síntomas gastrointestinales entre las personas con TDAH.
Una asociación, pero no una relación de causa y efecto
Los investigadores remarcan que los resultados no permiten afirmar que el TDAH provoque problemas intestinales. Las causas que explican la asociación todavía no están determinadas y existen diferentes hipótesis que podrían ayudar a entenderla.
Entre los factores que aparecen relacionados con el TDAH se encuentran la impulsividad y ciertos patrones alimentarios irregulares, que podrían contribuir a la aparición de síntomas digestivos. También se sabe que los medicamentos utilizados para tratar el trastorno pueden generar efectos secundarios intestinales, como el estreñimiento.
A esto se suman indicios de una posible relación entre el TDAH y modificaciones en la microbiota intestinal. Estos cambios podrían influir en la comunicación entre el intestino y el cerebro a través de lo que se conoce como el eje intestino-cerebro.
Por eso, los autores plantean que los profesionales de la salud deberían prestar atención a los síntomas gastrointestinales cuando atienden a pacientes con TDAH e incluir preguntas sobre su salud intestinal durante las consultas. En aquellos casos con molestias más complejas, consideran que una evaluación por parte de un gastroenterólogo o un nutricionista podría resultar beneficiosa.
Los investigadores insisten en que los resultados muestran una asociación, no una demostración de que el TDAH sea la causa de los problemas gastrointestinales. Para determinar qué factores biológicos explican esta relación y separar sus posibles causas de los efectos de la medicación serán necesarias nuevas investigaciones.
La coautora principal del estudio, Sarah Blake, estudiante de medicina en la Facultad de Medicina de Warwick, destacó la relevancia de tener en cuenta estos síntomas: “Casi todos los sistemas intestinales que analizamos —estreñimiento, síndrome del intestino irritable e incluso indigestión— parecían estar asociados al TDAH. Estos síntomas pueden tener un impacto real en la vida diaria, pero podrían pasarse por alto fácilmente si la atención se centra en el TDAH en sí”.
Por su parte, Sarananthan Sivanandar, profesor clínico asociado de la Facultad de Medicina de Warwick, señaló que los hallazgos deberían ser considerados durante la atención médica: “Todavía no podemos afirmar que el TDAH cause estos problemas intestinales, ni cuál es la causa exacta de esta relación, pero el patrón es lo suficientemente llamativo como para merecer atención. Los médicos que atienden a personas con TDAH deberían considerar preguntar sobre los síntomas gastrointestinales, especialmente si estos afectan a su calidad de vida”.
El estudio, publicado en la revista Journal of Attention Disorders, es presentado por sus autores como la primera revisión sistemática que analiza específicamente la relación entre los síntomas intestinales y el TDAH. Para ello, se basó en estudios realizados en todo el mundo, incluidos Estados Unidos, Suecia, Alemania y Corea del Sur, y contempló personas de entre 2 y 65 años.
Con información de Europa Press.