Aunque no se debe normalizar tener dolores de cabeza frecuentes, la mayoría de las veces no hay nada grave detrás de ellos. Pero, en ocasiones, se pueden presentar algunos síntomas que justifican buscar atención médica sin demora. ¿Cómo saber cuáles son?
Esa fue la consulta que respondió Grant Mallory, neurocirujano de Mayo Clinic Health System, en un artículo publicado en la web de ese centro médico, y explicó que la mayoría de los dolores de cabeza no son síntoma de una enfermedad que ponga en riesgo la vida. En ese sentido, puso como ejemplo a la cefalea tensional o la migraña, que pueden ser realmente muy dolorosas y alterar la rutina, pero en general no son emergencias.
Aun así, advirtió que ciertos síntomas no deben ignorarse porque podrían indicar un ACV, un sangrado en el cerebro, una meningitis o, con menos frecuencia, un tumor cerebral.
Señales que requieren ir a emergencia
Cuando el dolor de cabeza puede describirse como “el peor dolor que tuve en la vida”, dice el médico, entonces hay que consultar. Un dolor muy fuerte que aparece de golpe y alcanza su máxima intensidad en segundos o minutos puede ser señal de una emergencia médica, indicó.
Conviene consultar con el médico si “los dolores de cabeza te despiertan mientras duermes o que están presentes al despertar”, indicó. También si se vuelven más frecuentes o progresivamente más intensos, si no mejoran con medicamentos de venta libre como el paracetamol o el ibuprofeno, y especialmente, recomendó ir o llamar rápidamente a emergencias si se suma alguna de las siguientes situaciones:
- Debilidad o adormecimiento
- Habla arrastrada
- Confusión
- Pérdida del conocimiento
- Visión doble o borrosa
- Mareos intensos o dificultad para caminar
- Fiebre y rigidez en el cuello.
Consultar, pero no como emergencia
El médico informó que, después de los 50 años, cualquier dolor de cabeza nuevo debería conversarse siempre con un profesional. En esos casos, no es necesario salir corriendo. Con pedir hora e ir a la consulta es suficiente. Lo mismo vale para los dolores que aparecen una y otra vez al toser, estornudar o hacer fuerza, o que se desencadenan con el ejercicio y se repiten. Suelen ser benignos, pero a veces pueden indicar un problema estructural de fondo, apuntó.
En casos de golpes por ejemplo, es normal que pueda presentarse dolor luego. Descanso y analgésicos suelen bastar, pero si hubo pérdida de conocimiento, de memoria o vómitos, la cosa cambia y es mejor consultar. A esto se suman los casos de personas que tomen medicación anticoagulante o si son mayores de 65 años.
Qué puede haber detrás de algunos dolores
Uno de los riesgos que tiene buscar en Internet sobre dolores y sus consecuencias es que todo puede terminar teniendo un diagnóstico catastrófico. Por eso, la información médica y de sitios con alta reputación es clave. En ese sentido, Mallory fue claro: “las causas graves de dolor de cabeza son poco comunes”.
Por supuesto, que existen casos de cáncer, aneurismas cerebrales o ACV, pero no son lo más común cuando se presenta un dolor de cabeza. Entonces, si bien hay que ocuparse, no hay que enloquecer.
Qué conviene contarle al médico
Cuando se realiza una consulta, Mallory recomendó estar en condiciones de describir varias cosas al médico:
- la intensidad del dolor
- cuándo empezó
- cuánto duró
- si interrumpe el sueño
- si es distinto del habitual
- qué otros síntomas aparecieron
- qué tratamientos se probaron y con qué resultado
Tomando en cuenta esa información, el equipo de salud puede determinar la realización de algún estudio de imagen, por ejemplo, o iniciar algún tratamiento específico.