Cada 29 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Psoriasis, una fecha clave para generar conciencia sobre una enfermedad que afecta a cerca de 125 millones de personas en el mundo y que, lejos de ser solo una afección cutánea, tiene profundas implicancias físicas, emocionales y sociales.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria, inmunomediada, crónica y sistémica. Se manifiesta principalmente en la piel, pero su alcance va mucho más allá: está asociada a comorbilidades como artritis psoriásica, enfermedades cardiovasculares, síndrome metabólico y depresión.

En Uruguay no existen cifras oficiales sobre su prevalencia, pero se estima que entre un 1% y un 3% de la población podría estar afectada, lo que representa entre 30.000 y 100.000 personas, según datos aportados por el dermatólogo Dr. Diego López, especialista en psoriasis.

Más que un problema dermatológico

Las placas, la descamación y el ardor que caracterizan a esta patología generan un fuerte impacto en la calidad de vida de los pacientes. "Muchas personas evitan actividades cotidianas por vergüenza o por el dolor que causan las lesiones. Incluso llegan a cambiar su vestimenta o hábitos sociales", explica el Dr. López.

Uno de cada tres pacientes puede desarrollar artritis psoriásica, una forma debilitante de la enfermedad que afecta las articulaciones y puede producir discapacidad si no se trata a tiempo. De allí la importancia de un diagnóstico temprano y un enfoque médico integral que considere no solo la piel, sino también la salud emocional y general del paciente.

El peso del estigma

Además de los efectos físicos, la psoriasis implica un estigma social persistente. "Todavía hay personas que creen que es contagiosa, cuando no lo es", señala el especialista. El rechazo y la discriminación suman carga psicológica a una condición ya compleja.

Por ello, el abordaje debe incluir también apoyo psicológico y social. En este sentido, asociaciones de pacientes como APSUR (Asociación Psoriasis Uruguay) cumplen un rol fundamental al brindar contención, información y defensa de derechos.

Avances terapéuticos y desafíos de acceso

El desarrollo de fármacos biológicos ha revolucionado el tratamiento de la psoriasis. “Hoy podemos alcanzar mejoras de más del 90% en la mayoría de los casos. Pero el acceso sigue siendo limitado”, advierte López. En Uruguay, el Fondo Nacional de Recursos financia solo algunas de estas terapias, lo que deja a muchos pacientes fuera del sistema.

Desde APSUR se insiste en la necesidad de ampliar la cobertura pública de medicamentos y facilitar su disponibilidad en todo el país. También se reclama mayor formación médica en el primer nivel de atención y campañas de sensibilización permanentes.

Una campaña para detener el "efecto dominó"

En línea con la Federación Internacional de Asociaciones de Pacientes con Psoriasis (IFPA), APSUR adhiere este año a la campaña global “Detengamos el efecto dominó”, que llama a los responsables políticos, profesionales de la salud y al público en general a comprender que la psoriasis no es solo una enfermedad de la piel, sino una condición sistémica con múltiples efectos en cadena: desde afecciones metabólicas y cardíacas hasta impactos mentales severos.

Actividades en Uruguay

Para conmemorar la fecha, APSUR organiza dos instancias clave: