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Pica los dientes y algo más

Azúcar en niños y adolescentes: ¿quién decide realmente lo que comen?

Esta es la semana de sensibilización sobre el consumo de azúcar y hay varios riesgos cardiovasculares a los que atender desde la infancia.

04.11.2026 07:00

Lectura: 6'

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Casi la mitad de los niños y adolescentes uruguayos de entre 10 y 14 años había tomado refrescos, jugos envasados, jugos en polvo o aguas saborizadas el día anterior a que fueran encuestados para conocer sus hábitos. Y más del 15% las toma todos los días. Cada una de esas botellas, cajitas o sobres pasó antes por un carrito de supermercado, y la pregunta que se plantea este año en la Semana de sensibilización sobre el consumo de azúcar es quién decide realmente que pase de la góndola del super al carrito, y del carrito a la heladera de casa.

Esas cifras se conocieron en la cuarta ronda de la Encuesta de Nutrición, Desarrollo Infantil y Salud (ENDIS), que sigue desde 2013 a una misma generación y fue relevada en 2024 por el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), el Ministerio de Salud Pública (MSP) y el Instituto Nacional de Estadística (INE). En Modo Saludable informamos sobre esos datos, que generan preocupación y motivan acciones de parte de los actores de la salud. Entre ellas, varias están integradas en esta semana de sensibilización, que inició el 2 y va hasta el 8 de noviembre, y que tiene como lema la pregunta directa: ¿Quién decide realmente lo que pones en tu carrito de compra?.

Cuántas bebidas azucaradas toman los niños en Uruguay

Según el informe de la ENDIS, el 48% de los niños, niñas y adolescentes había tomado alguna de esas bebidas azucaradas el día anterior a la entrevista, y el 82,7% lo había hecho al menos una vez en la última semana. Un 15,3% las tomaba todos los días. Detrás aparecieron los alfajores y las galletitas rellenas, que el 38,4% había comido el día previo.

Cuando fueron los propios adolescentes quienes respondieron, en un cuestionario que completaron por su cuenta, el 80,8% dijo haber tomado bebidas azucaradas en los últimos siete días. Al mismo tiempo, los datos muestran que el 44,1% de esta generación tiene sobrepeso u obesidad. El informe recordó que “un mayor consumo de bebidas azucaradas se vincula con el sobrepeso y la obesidad”, porque aportan calorías y generan menos saciedad que los alimentos sólidos.

Publicidad, envases y pantallas: quién influye en la compra

La Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular se sumó a la difusión de esta semana que busca generar conciencia respecto a lo que el azúcar le genera al cuerpo y de qué forma podemos disminuirla. La institución señala que la publicidad, el marketing y las promociones son determinantes a la hora de elegir los productos que se van a ingerir luego en casa, y en especial los productos que van dirigidos a niños.

Tanto niños como adolescentes son muy sensibles a los mensajes que reciben y les piden a los adultos que compren esos productos, en plena etapa de formación de hábitos. Mensajes atractivos, envases coloridos, amigables, ubicación estratégica en las góndolas, avisos vinculados a influencers, y un largo etcétera, vuelven muy requeridos por los más chicos a los productos más perjudiciales.

De hecho, muchas veces, se llega a la compra con la promesa de obtener "más energía y sabor", "felicidad y familia" o "mejor rendimiento en el entrenamiento", pero lo que llega al organismo es "una descarga de azúcar enorme".

yogaofcooking.com

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Sobre las bebidas energizantes, el informe de la ENDIS habló de "una estrategia publicitaria fuertemente dirigida a población joven" y marcó que, según las respuestas obtenidas, seis de cada diez niños y adolescentes las probaron alguna vez y el 17,7% las tomó en el último mes.

Las pantallas también entran en esa cuenta. Según la Comisión, favorecen la exposición a estímulos que promueven el consumo de productos azucarados. De hecho, la ENDIS registró que el 56,3% de los niños y adolescentes usa pantallas mientras come.

¿Por qué la Comisión de Salud Cardiovascular se ocupa del azúcar?

Seguramente, lo primero que pensamos cuando hablamos de que comer azúcar hace mal, se nos viene a la mente las caries y el dentista, pero es imposible desligarla del aumento de peso, la diabetes tipo 2 y el riesgo de hipertensión. Todos factores de riesgo cardiovascular que ya aparecen de forma preocupante en la infancia.

A eso se suma que varios estudios encontraron una asociación entre un mayor consumo de bebidas azucaradas y una presión arterial más alta en personas seguidas desde la infancia hasta la adultez, más allá de la calidad de su alimentación y de su actividad física.

En Uruguay, el 4,5% de los niños y adolescentes de la ENDIS tuvo cifras de presión arterial elevadas en el último control anotado en el carné de salud. Cabe aclarar que esto no equivale a un diagnóstico de hipertensión, que requiere al menos tres mediciones, pero llama a prender las alertas. Además, el 22,1% no tenía registro de presión, pese a que el MSP establece medirla en cada control desde los 3 años.

Cómo reconocer el azúcar agregado en la etiqueta

Un punto clave a la hora de cuidarse de los dulces está en una distinción de base. El foco no está en el azúcar natural de la leche o la fruta, sino en la que viene agregada y que incluso puede aparecer "camuflada" en los ingredientes bajo distintos nombres que engañan al consumidor. Miel, glucosa, dextrosa, jarabe de fructosa o jugos concentrados, son algunos de los ejemplos que mencionó la Comisión. Y hay datos que sorprenden cuando se ven en blanco sobre negro. Por ejemplo, según indica la Guía alimentaria para la población uruguaya del MSP:

  • Una botella de 600 ml de bebida azucarada contiene el equivalente a 12 cucharaditas de azúcar (60 gramos).
  • Una cajita de jugo: 8 cucharaditas (40 gramos).
  • Un alfajor: 5 cucharaditas (25 gramos).

En todos los casos, vale pensar si uno le pondría toda esa cantidad de azúcar a un té, por ejemplo, o a un café que se va a tomar. Seguramente, la respuesta sea que no.

Como referencia, la Comisión indicó en su sitio que un adulto sano puede consumir como máximo unos 50 gramos de azúcar por día. Los octógonos de "exceso de azúcares" ayudan a detectarlos, aunque solo el 36% de los adolescentes dijo tenerlos en cuenta al elegir.

Foto: Magnific

Foto: Magnific

Agua, fruta y cocina casera con menos azúcar

La propuesta de la Comisión pasa por preferir agua y fruta entera, que combina azúcares naturales con agua y fibra, y cocinar con menos azúcar, usando canela, vainilla, ralladura de cítricos o frutas para dar sabor.

“Desde la Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular proponemos, con pensamiento crítico, tomar distancia e ir generando nuestro entorno con alimentos naturales disponibles, que cuiden la salud y el corazón en todas las etapas de la vida”, señalan en la web de la semana de concientización sobre el consumo de azúcar.