Tanto en mayores como en menores, la melatonina se convirtió en una estrategia usual ante los problemas de sueño. Se da por sentado que es una solución natural a un problema bastante molesto y por eso, en muchos casos, se consume sin mayor precaución. Sin embargo, voces médicas en todo el mundo están alertando respecto al fuerte crecimiento de su utilización en niños. 

Y es que la melatonina es una hormona que produce naturalmente la glándula pineal y no un suplemento o medicamento, como puede llevar a creer la amplia oferta comercial actual.

Según informa el portal Science Daily, son conocidos los beneficios de la melatonina en niños con trastornos del neurodesarrollo. Sin embargo, en pequeños que no presentan esa condición, la evidencia de sus bondades en el consumo es muy limitada. Por eso, investigadores y profesionales de la salud se muestran preocupados por su uso cada vez mayor.

Uso de melatonina en niños con autismo y TDAH

Dormir mal afecta a todos los aspectos de la salud de una persona. Desde la regulación emocional, al desarrollo cognitivo, pasando por el sistema inmunitario, todos los factores vitales están en juego cuando el descanso no es el adecuado. Entonces, cuando los problemas para dormir aparecen, es común que se busquen soluciones rápidas. Y la melatonina, más conocida como "la hormona del sueño", suele aparecer como una opción inofensiva y de fácil acceso, ya que es de venta libre.

Pero, según un informe publicado en el World Journal of Pediatrics por investigadores del Boston Children's Hospital, hay “una clara discrepancia entre el uso generalizado de la melatonina y la escasa cantidad de datos científicos a largo plazo disponibles”, según cita Science Daily.

Actualmente, los estudios disponibles analizan solamente resultados a corto plazo o se centran en poblaciones clínicas específicas. Es por esto, que la recomendación urgente es a evaluar “cuidadosamente la seguridad, la eficacia y el uso apropiado de la melatonina en la atención pediátrica”, antes de aplicarla sin más.

El sitio agrega que hay evidencia sobre los beneficios del uso de melatonina en niños que tienen trastornos del neurodesarrollo, como autismo o Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). Pero no lo hay en casos de niños con desarrollo típico. "Los científicos aún tienen interrogantes sin respuesta sobre si la melatonina podría influir en la pubertad, la función inmunológica, el metabolismo o el desarrollo neurológico cuando se usa durante períodos prolongados", informa.

Seguridad en el consumo

El fácil acceso y la presentación en forma de gomitas que parecen caramelos, además de un almacenamiento inadecuado (por la baja percepción de riesgo) llevan a casos de intoxicación con melatonina en niños.

En algunos casos —aunque no se aclara el país en que ocurrió— se encontraron suplementos de melatonina que contenían dosis más elevadas de la que se indicaba en la etiqueta e incluso otros componentes no declarados, como la serotonina.

Por estas razones es que los investigadores indican que "los enfoques conductuales para el sueño deben seguir siendo el tratamiento principal para el insomnio infantil". Lo que se recomienda es mantener rutinas claras para la hora de acostarse y limitar el uso de pantallas antes de ir a la cama.

En caso de que el insomnio infantil persista, siempre se debe recurrir a un pediatra para consultar sobre la posibilidad de incluir la melatonina como opción.