La proporción de adultos que vive con demencia aumentó significativamente en México, Perú y Puerto Rico durante las últimas dos décadas, pasando de aproximadamente uno de cada diez adultos mayores a casi uno de cada seis, según un estudio publicado este domingo en la revista Jama Neurology.
La investigación fue realizada por equipos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis y la Universidad de Newcastle, en el Reino Unido.
La prevalencia general de demencia en los cinco sitios relevados —Cuba, República Dominicana, México, Perú y Puerto Rico— aumentó del 10,6 al 16,9% en veinte años.
Al desagregar por país, la prevalencia creció en México del 9,6 al 14,5%, en Perú del 7,6 al 11,7%y en Puerto Rico del 10,7 al 15,7%. En Cuba y República Dominicana, en cambio, las tasas se mantuvieron estables.
Extrapolando a nivel nacional, esos porcentajes se traducen en aproximadamente 1,2 millones de personas que viven con demencia en México, 416.800 en Perú, 133.200 en Cuba, 111.200 en República Dominicana y 100.400 en Puerto Rico.
La investigación asocia el aumento de casos con el incremento de la obesidad y la falta de control sobre enfermedades metabólicas y cardiovasculares en la región.
Los autores señalaron que Cuba y República Dominicana no experimentaron el mismo aumento rápido de obesidad, sedentarismo y enfermedades metabólicas no controladas que caracterizó a otras partes de América Latina en las últimas dos décadas, lo que podría explicar la estabilidad de sus tasas.
Esta tendencia es opuesta a la registrada en muchos países de altos ingresos, incluido Estados Unidos, donde la prevalencia de la demencia se mantuvo estable o incluso disminuyó en el mismo período, atribuido en parte a mejoras en el acceso a la educación y a estilos de vida más saludables, con mejor control de la presión arterial y de la salud cardíaca y metabólica.
Para realizar el estudio, los investigadores recurrieron al Grupo de Investigación sobre Demencia 10/66, una iniciativa multinacional creada a principios de la década de 2000 para recopilar datos poblacionales sobre demencia en países de ingresos bajos y medios.
En total, el estudio analizó datos de casi 17.000 adultos de 65 años o más. Los investigadores subrayaron que los factores de riesgo modificables son conocidos —mantenerse físicamente activo, controlar la presión arterial y el azúcar en sangre, no fumar, buscar atención médica ante los primeros síntomas y mantener vínculos sociales— y llamaron a invertir en vigilancia de la enfermedad y en programas de prevención en la región.
Con información de EFE.