El psicólogo y escritor argentino Gabriel Rolón cuestionó la idea de que decir siempre lo que uno piensa sea una virtud, y trazó una distinción entre la sinceridad y la agresividad encubierta.
“No siempre es una virtud decir las cosas. Hay gente que la va de sincera cuando solo es agresiva”, señaló Rolón en el programa Perros de la calle, de la radio Urbana Play. Para el especialista, antes de hablar es necesario preguntarse si lo que se va a decir tiene un sentido y si va a generar algo en el otro.
Rolón propuso una clave concreta para saber cuándo sí corresponde hablar: si aquello que a uno no le gusta del otro lo lastima, entonces hay que decirlo. En cambio, si la diferencia no genera ese daño, la opción de aceptarla en silencio es válida.
El psicólogo también advirtió sobre la trampa de tolerar algo que en realidad no se puede sostener. “No puedo convivir con esto y digo: ‘Bueno, lo que pasa es que tiene tantas cosas lindas, me la banco’, pero por ahí no me la puedo bancar”, ejemplificó. Según el experto, ese punto —si algo duele o no— es el verdadero criterio para decidir si hay que expresarlo.
“No creo que haya que decir todo, todo el tiempo”, cerró Rolón, sintetizando su postura sobre los límites de la comunicación en los vínculos.