A veces, la búsqueda de una vida más sana se nos vuelve cuesta arriba entre horarios, corridas, gastos en gimnasio y un infinito etcétera. Sin embargo, la medicina insiste en que la herramienta más poderosa para transformar nuestra salud está, literalmente, bajo nuestros pies. El Dr. Daniel López Rossetti lo resume de una forma muy simple: para que el ejercicio sea efectivo, hay que “caminar como cuando querés llegar a algún lado”.

El médico argentino, autor de decenas de libros y especialista en el tratamiento del estrés, puntualizó que no se trata de un paseo distraído mirando vidrieras, sino de caminar rápido.

Las ventajas de la caminata rápida

López Rosetti, en su columna de Radio Mitre, enumeró las ventajas y facilidades que presenta este ejercicio.

  1. Es fácil.
  2. Es natural.
  3. No necesitás entrenamiento especial.
  4. No necesitás ropa especial
  5. Difícilmente te lesiones.

“Estás haciendo lo que naciste para hacer, que es caminar”, resumió.

El "fertilizante" natural del cerebro

Además, según explicó, lo que sucede dentro del cuerpo cuando apuramos el paso es una sucesión de beneficios que solo pueden brindar bienestar.

Caminar a ritmo rápido “baja el colesterol, baja el nivel de azúcar, disminuye la resistencia insulínica, mejora la función cardiovascular, mejora la función respiratoria, mejora la función cerebral, mejora la irrigación cerebral”, enumeró el médico.

Y como consecuencia de todo esto, agregó que la caminata a ritmo acelerado permite generar “un factor de nombre raro —factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF por sus siglas en inglés)—, que es como un fertilizante para el cerebro y hace que las neuronas funcionen mejor y se conecten mejor”.

¿Cuánto hay que caminar?

La recomendación del Dr. López Rossetti de caminar 150 minutos por semana (unos 30 minutos diarios) coincide con los estándares internacionales. Sin embargo, para que esta caminata se considere “rápida” o de intensidad moderada, hay parámetros específicos. Por ejemplo, para que se considere “rápida”, el estimado es de caminar unos 6 km en una hora.

Según Mayo Clinic, la caminata ayuda no solo a mantener un peso saludable y perder grasa corporal, sino que es una herramienta clave para prevenir o controlar diversas afecciones, como la diabetes tipo 2 y mantener la salud ósea.

Para obtener estos resultados, la técnica es fundamental. Según explican: la cabeza debe estar en alto, el cuello y los hombros relajados, y los brazos deben balancearse libremente con una ligera flexión de los codos. Este movimiento de los brazos ayuda a aumentar la velocidad.

Por su parte, MedlinePlus (de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.) destaca que la caminata regular fortalece los huesos y mejora el equilibrio y la coordinación, algo clave a medida que envejecemos. Además, subraya un beneficio invisible: el fortalecimiento del sistema inmunitario, ayudando al cuerpo a resistir mejor las enfermedades.