Con una fuerza impresionante en su salto, un gimnasta voló más de lo debido al picar en el "trampolín" y terminó, ante la mirada de cientos de espectadores, incrustado en la mesa de los jueces, que en ningún momento ofrecieron ayuda. Eso si, le dieron puntos, pero de sutura.

 

Ni el magnifico Michael Jordan podría hacer rebotar en dos paredes la pelota envuelta de un efecto maravilloso para embocar en el aro desde cualquier lugar. Un jugador amateur lo hace, sentado en una silla, de espalda, desde afuera de una cancha, con todos los estilos imaginables y sin trucos de cámaras. Un espectáculo digno de admirar y tener en cuenta.

 

Después de ser picado por una araña es sabido que cualquier persona puede trepar edificios, pero en la Inda existe un hombre capaz de hacerlo en muros enormes, con gran velocidad y hasta canchereando y haciendo piruetas. Loco un poco nada más... Pero la agilidad que tiene, es incomparable.