“Wimbledon será mi último torneo como tenista profesional. No fue una decisión fácil. Resultó muy duro, sobre todo físicamente, volver al nivel al que aspiraba. Aunque mi mente quiere, mi cuerpo ha mostrado sus límites para mantenerme en el alto nivel”, escribió Marcos Maghdatis en su cuenta de Facebook.

“Estos últimos dos años han sido muy difíciles, con muchas lesiones y dolores recurrentes", añadió el chipriota de 34 años, quien recibió una wild card para entrar en el main draw de Wimbledon. “Me siento profundamente agradecido al All England Club por concederme una invitación para el cuadro principal, y por darme la oportunidad de despedirme del deporte que tanto amo”, agregó.

“Tengo una esposa maravillosa (Karolina Sprem), dos jóvenes hijas (Zahara e India) y un tercer hijo en camino. No podría estar más emocionado por pasar más tiempo con todos ellos en casa. Aunque me entristece decir adiós al deporte como jugador en activo, me siento muy emocionado por el siguiente capítulo de mi vida. Voy a permanecer muy ligado al tenis de diferentes maneras, así que me seguiréis viendo por el circuito”, añadió.

Hoy Baghdatis está 138.° en el ranking ATP y lleva ya nueve meses fuera de los 100 mejores. La última vez que estuvo en el top-50 fue el 20 de marzo de 2017, y desde entonces las lesiones se hicieron moneda corriente para terminar definitivamente con una carrera que prometía mucho más.

El otrora número uno del mundo júnior en 2003 ganó cuatro títulos en su carrera (Beijing 2006, Zagreb 2007, Estocolmo 2009 y Sídney 2010) y sorprendió a todos en 2006, cuando con apenas 21 años eliminó a David Nalbandian con una gran remontada en semifinales del Australian Open. En la final le ganó el primer set a Roger Federer y estuvo con quiebre arriba en el segundo, pero acabó perdiendo.

Su poderoso servicio lo llevó a semifinales de Wimbledon en 2006, que parecía ser un año de despegue. Llegó a estar octavo en el ranking ATP y se perfilaba para ser top-3. Sin embargo, aquel 2006 fue apenas el mejor año de su carrera, con sólo 21 primaveras. Sus temibles golpes de derecha fueron un resumen perfecto de su irregular trayectoria, que finalizará el mes que viene.