Alexander Zverev, que el lunes figurará otra vez como número dos del mundo del que cae el español Carlos Alcaraz, despertó de su sueño a Arthur Fery y al público del All England Club (7-6(0), 6-2 y 6-4) que se quedó sin la ilusión de ver a un jugador británico en la final de Wimbledon que alcanzó el alemán.

No dio más de si Fery, que aspiraba a ser el segundo wild card en alcanzar la final del torneo londinense después del croata Goran Ivanisevic, que logró el título en el 2001. Habrá dado un salto monumental el jugador de origen francés y sentimiento y corazón británico que desde el puesto 114 con el que se presentó en el tercer Grand Slam del curso saldrá instalado entre los cuarenta mejores del circuito.

Pero su tenis aún está lejos del que hace tiempo maneja el alemán agigantado tras conquistar su primer grande, en París, semanas atrás. Trece victorias seguidas en Grand Slam acumula el jugador hamburgués que disputará el título al ganador del choque entre el italiano Jannik Sinner y el serbio Novak Djokovic que partirán como favoritos el domingo gane quien gane.

Zverev, que llegó a su quinta final de Grand Slam después de dos horas y cuarto, se plantó en la final de Wimbledon después de atravesar por 41 participaciones en eventos de este rango. Es la primera vez que disputará el último partido, el decisivo, en Wimbledon. Era el que le faltaba. El hamburgués ya ha disputado alguna vez la final en los cuatro eventos major aunque solo logró imponerse en el de París recientemente.

Fery, caracterizado por su tesón y su sólido resto, no pudo con el solvente saque de Zverev, que se impuso en todo momento. Es más fuerte el germano, que sólo pasó ciertos apuros en la primera manga, cuando perdió su saque justo después de hacer break. El partido fue al desempate y Zverev fue arrollador. Ganó por 7-0.

Después aflojó el tenista local abrumado por la repercusión del momento y la magnitud del escenario y fue a menos. Zverev logró el desequilibro en cada manga, al principio, y selló el triunfo con autoridad y sin contratiempos.