Los lusitanos plantearon un partido inteligente, tomando nota de lo que hizo Real Madrid en los encuentros de Supercopa de España y presionando la salida del todopoderoso conjunto catalán, que no mostró la fluidez que pone en cancha habitualmente para distribuir el balón y enloquecer a los rivales.
Esto no significó que los dirigidos por Pep Guardiola no fueran dueños de la pelota. Superaron ampliamente el 60% de la tenencia del esférico, pero les costó lastimar en la primera parte, debido a que no lograban lastimar a una defensa bien plantada. Incluso el equipo lusitano tuvo sus oportunidades, con Hule en el extremo derecho del avance atacando al lateral Adriano.
No aparecía el juego habitual del Barça y no se veía como posible un gol antes del descanso, hasta que el colombiano Freddy Guarín realizó un pésimo pase atrás que dejó solo mano a mano con el arquero a Lionel Messi a los 38’. El argentino, totalmente desentendido de la jugada, a punto tal que hubiera protagonizado un offside gigantesco si la asistencia partía de un compañero, eludió a Helton con maestría y definió suave al arco vació.
Así se fue una primera mitad que tuvo a los uruguayos Jorge Fucile y Cristian Rodríguez con suerte dispar en el sector izquierdo del Porto. El Cebolla, como puntero en un 4-3-3, insistió mucho con sus piques a pura potencia, pero en general perdió con Daniel Alves y culminó las jugadas. En la defensa, Jorge Fucile controló su sector sin problemas, a pesar de alguna incursión de Messi por allí. La sola presencia del mejor jugador del mundo hizo que no pudiera soltarse al ataque.
En el complemento, salió Porto a buscar el empate y dejó espacios para el contragolpe español, aunque la puntería no jugó con los de Guardiola y la ventaja recién se amplió en el epílogo. Cuando más necesitó Porto del balón para atacar, se lo escondió el Barça con Iniesta como bandera, siempre haciendo jugar al equipo al ritmo que se le antoja. Xavi también aportó lo suyo, y los que ingresaron en la segunda mitad se acoplaron bien.
Busquets entró por Adriano, se metió en la zaga y desplazó a Abidal al lateral para reforzar la marca. Además, Fábregas sustituyó a Pedro para evitar sorpresas, y metió el segundo a los 86’ con pecho y gol ante un pase soberbio de Messi. Volvió a mostrar el DT que meter variantes para cerrar los partidos, lejos está de ser un pecado, y tiene más que ver con el pragmatismo que el fútbol moderno requiere. Tal vez haya quien critique ese tipo de decisiones, porque hasta este Barcelona tiene detractores, aunque cada vez menos.
Hasta al más anti-Barça no le queda más remedio que rendirse ante este equipo, candidato a meterse en el selecto grupo de los mejores de todos los tiempos, junto al Brasil de 1970, la Holanda de 1974 o el mismo Barcelona de Cruyff.
Detalles
Barcelona: Víctor Valdés; Daniel Alves, Javier Mascherano, Eric Abidal y Adriano (63’ Sergio Busquets); Seydou Keita, Xavi Hernández y Andrés Iniesta; Pedro Rodríguez (80’ Cesc Fábregas), Lionel Messi y David Villa (61’ Alexis Sánchez).
Porto: Helton; Cristian Sapunaru, Rolando, Nicolás Otamendi y Jorge Fucile; Souza (77’ Fernando), Freddy Guarín y Joao Moutinho; Hulk, Kléber (77’ Fernando Belluschi) y Cristian Rodríguez (69’ Silvestre Varela).
Amonestados: 30’ Cristian Rodríguez, 51’ Iniesta, 65’ Rolando, 82’ Freddy Guarín, 86’ Rolando (expulsado).
Expulsados: 86’ Rolando (por doble amonestación), 90’ Freddy Guarín (tarjeta roja directa por una durísima infracción sobre Mascherano).
Jueces: Bjorn Kuipers, Edwin Zeinstra, Berry Simona, Richard Liesveld y Danny Makkelie.