Una comitiva de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) visitó este viernes el Estadio Centenario, según dio a conocer a través de sus redes sociales tanto el ente como el presidente, Alejandro Domínguez.
El motivo de la visita fue “para avanzar con los preparativos” de la final de la Copa Libertadores, que se disputará el 28 de noviembre en el histórico estadio ubicado en el corazón del Parque Batlle.
Los expertos recorrieron e inspeccionaron puntos estratégicos de Montevideo, entre ellos el Aeropuerto Internacional de Carrasco, “donde se analizaron aspectos vinculados a logística, transporte, operaciones y seguridad para las delegaciones y el desarrollo del evento”.
También visitaron posibles campos de entrenamiento, como el Complejo Deportivo Albion FC, el Complejo Uruguay Celeste y el Montevideo City Torque Football Academy, en los que evlauaron la infraestructura y operatividad.
Además, realizaron inspecciones técnicas en hoteles estratégicos que formarán parte de la operación de la final y reuniones de coordinación con autoridades nacionales de seguridad y de la Intedencia para avanzar en el operativo integral del evento.
La designación de Montevideo como sede vuelve a poner a Uruguay en el centro de la escena futbolística internacional, en un contexto donde el país se prepara para ser parte de la organización del Mundial 2030, que tendrá al Centenario como uno de sus escenarios principales tras su remodelación.
El Centenario tiene un antecedente reciente en este tipo de eventos: fue sede de la final de la Copa Libertadores 2021, en la que Palmeiras se consagró campeón tras vencer a Flamengo, y de la Sudamericana de ese año, cuando Athletico Paranaense superó a Red Bull Bragantino.
“Tener la final en el Centenario es clave porque será la última con la fisonomía del estadio original de 1930 antes de las reformas para el Mundial 2030”, explicó Ignacio Alonso, presidente de la AUF, en marzo pasado.