Randall Rodríguez: En el primer tiempo más allá de cortar algún centro no fue exigido por los italianos que se vieron superados. Correcto con los pies, ordenó la defensa y siempre dio muestras de seguridad.

Rodrigo Chagas: Otro buen partido dando una mano en el lateral ante la ausencia de Ponte. Se sumó al juego ofensivo de nuestro combinado por ese sector y no tuvo mayores problemas en la banda. Otro acierto de Broli con un jugador que donde lo pusieran rindió.

Sebastián Boselli: Expeditivo, tranquilo, metedor y prolijo, argumentos que lo enmarcan como uno de los mejores zagueros en la justa, algo que volvió a mostrar en la final, ganando duelos en forma constante. Bien por arriba, seguro por abajo, corazón al servicio de poner un cerrojo en el arco.

Facundo González: Siempre pronto para cerrar con convicción cuando aparecía alguna pelota complicada. Piernas largas y cortes justos, casi nunca cometiendo falta. En ocasiones poco regular a la hora de pasar la pelota, pero siempre atento y dispuesto a dar el máximo.

Alan Matturro: Un toro con todas las letras. Cerró su banda con una prestancia que salta a los ojos y se manda al ataque con actitud, mostrando una seguridad en sus condiciones impresionantes. Peleó la pelota que terminó en el gol y fue determinante.

Fabricio Díaz: El mejor partido del volante y capitán celeste en el Mundial por lejos. Activo, ordenando y ordenado, generando con pases profundos y teniendo varios remates que llevaron peligro. Atento, maduro y decidido siempre a liderar al equipo. Lució la cinta con el orgullo de los grandes capitanes celestes.

Damián García: El relevista perfecto para acompañar a Díaz. Siempre atento a cubrir espacios, marcar y entregar. Quizás no es un gran talentoso con la pelota, pero su aplicación táctica y desempeño al servicio del equipo siempre son un plus.

Luciano Rodríguez: Tras dos partidos de suspensión volvió con todo. Fue una preocupación constante para la defensa rival que se alternó para bajarlos con faltas. Ganó casi siempre en el uno contra uno y tuvo algún intento de media distancia. A cuatro del final anotó el gol que gestó el triunfo y la coronación como mejores del mundo de la categoría, merecida revancha para un futbolista sin techo.

Franco González: Activo como siempre pero no con la precisión que nos tiene acostumbrado. Filtró algún balón potable, pero por momentos debió largarla más y tocar de primera. Incasable en su despliegue ante un adversario que lo superaba físicamente.

Juan Cruz de los Santos: De los que menos apareció en el ataque en el primer tiempo cuando el fútbol del equipo se volcó a la derecha. En el complemento estuvo más activo, generó bastante y además se sumó a la marca en su lateral con convicción.

Anderson Duarte: Testarudo para pelear con los altos zagueros tanos. Con su velocidad generó opciones y se combinó con Rodríguez para gestar fútbol. Tuvo un cabezazo que el golero le sacó en la línea. Se fue desgastando en la pelea y salió a los 62’.

LOS QUE INGRESARON

Andrés Ferrari: Ingresó a los 62’ por Duarte. Mayor presencia y corpulencia al servicio del ataque y en las pelotas quietas en la defensa. Cumplió.

Ignacio Sosa: Ingresó a los 90'+2' por De Los Santos. Entró a defender el resultado, mantener la pelota y correr a todos. Así lo hizo.

Santiago Homenchenko: Ingresó a los 90'+5' por Rodríguez. Otro que se metió para defender con todo.