Sebastián Cáceres acordó su incorporación al Celta de Vigo este martes, en el último día del período de pases del fútbol europeo, y horas después viajó hacia España para incorporarse a su nuevo club, luego de seis temporadas y media en el América de México.

“Estoy contento, pero es una sensación agridulce. Si bien era lo que quería, dejo muchas cosas que son importantes para mí”, dijo el zaguero formado en Liverpool a los medios aztecas, minutos antes de tomar el vuelo rumbo a su nuevo destino.

“Era una oportunidad que no podía dejar pasar, por los retos individuales que quiero proponerme. Era lo mejor para mí tomar la oportunidad”, resumió Cáceres, quien tuvo que esforzarse para que no se le escapara alguna lágrima.

“Fue muy difícil para mí hablar en ese momento. Me acuerdo y me cuesta ahora. Fue muy emotivo. Era mi familia”, dijo sobre la despedida del América, y tuvo que hacer una pausa para luego volver a hablar, ya con la voz quebrada.

“Me costó mucho poder hablar con ellos y decir cada palabra que sentía. Les agradecí por todo porque lo que conseguí acá, va a ser muy difícil que lo vuelva a conseguir”, concluyó Cáceres, quien conquistó un tricampeonato de la Liga MX y otros dos títulos con el América.

En las últimas semanas, los medios mexicanos dieron cuenta de la separación del futbolista con quien era su novia, la influencer Alana Flores, lo que le dio un perfil mediático aún más alto que el que de por sí tiene cualquier jugador de un equipo tan popular como el América.