Ignacio Ruglio, presidente de Peñarol, valoró el 2-0 sobre Boston River: “un partido de esos que, si no ganás, te puede costar un campeonato”. “Hablamos mucho de la importancia de no rifarnos estos partidos y desde el inicio Peñarol fue mucho más. Está ganando mucho en volumen de juego y hay jugadores que están jugando un montón”, ponderó.
“A veces luce más el que ataja un penal o el que hace un gol”, dijo, y valoró “lo que jugó Lucas Ferreira, el Indio [Nicolás Fernández] y Mauricio Lemos”. “Leo [Fernández] no sale nunca, y eso es algo de lo que los hinchas de Peñarol debemos darnos cuenta. Juega siempre”, destacó, y valoró la rotación dentro de un equipo “con muchas alternativas en el plantel”.
Una de las alternativas es Abel Hernández, quien está pronto para volver a jugar. “Diego [Aguirre] estuvo a punto de tenerlo hoy. Hace 15 días que viene diciendo ‘lo tiro, lo tiro’, y lo viene demorando. Anteayer me dijo que, si no lo ponía hoy, lo tiraba contra Racing en el Campeón del Siglo. No me meto; lo que él decida está bien, en el acierto o el error”, dijo.
El penal para Boston River y la “calentura” del sábado con Matonte
Consultado por el penal pitado para Boston River, dijo no haberlo visto, aunque le “dijeron que es dudoso”. “Mathías de Armas es un gran árbitro. Tiendo a ver quiénes son mala leche, pero él cuida su carrera, como Javier Burgos, con quien a veces no tenemos suerte. Son árbitros que cuidan sus carreras y, si cometen algún error, no es por hacer un mandado”, valoró.
Siguiendo con el arbitraje, le preguntaron por la molestia que le generó Andrés Matonte el pasado sábado tras el 3-1 sobre Cerro en el Campeón del Siglo, de donde se fue sin hacer declaraciones.
“Me fui caliente porque nos cagaron a patadas todo el partido; él vio que nos estaban cagando a patadas y no hizo lo que tenía que hacer. Esa era mi calentura, porque después nos lastiman a un jugador y lo pagamos en la Copa. No quise decir nada ni ir a zona de vestuarios a decirle nada porque después está eso de ‘Ruglio y sus estados’ y ‘después va y dice’. Con la calentura que tenía era mejor irme a mi casa sin declarar”, reconoció.
El “robo en casa”
Ruglio también fue consultado por el hurto que se dio en el vestuario del plantel de la Tercera División en la ciudad deportiva la semana pasada, cuando un hincha se llevó materiales de utilería y otros integrantes de la barra recuperaron lo robado. Reconoció que “pasó” y que “todo lo que robaron, por suerte, apareció”.
“El que robó en la casa de Peñarol, si es hincha de Peñarol, no tiene ningún código de vida. Es una rata, porque no se roba en casa. Por suerte las cosas aparecieron”, expresó.
“Ahora a mirar para adelante y a tomar precauciones, porque esa zona del vestuario de la ciudad deportiva la teníamos un poco ciega y ahora hay que poner cámaras e iluminar un poco más. Pasa en todos los complejos deportivos del Uruguay”, lamentó.