Después de más de un mes, Ignacio Ruglio volvió a hablar públicamente ante los medios de comunicación y, lógicamente, se refirió al pase de Maximiliano Silvera a Nacional: “Puertas adentro lo que hicimos fue dar vuelta la página. Ya es algo que se concretó y que no nos pone felices porque no es una situación agradable”.
“Si firmó su contrato antes de las finales, no lo sabemos ni lo podemos afirmar. Si es así, es grave y una falta de respeto a los compañeros y a la gente”, indicó en conferencia de prensa.
“No es la primera ni la última vez que va a pasar, así que hay que dar el tema por cerrado y seguir para adelante porque el que se pierde de jugar en Peñarol es él. Peñarol es eterno como el tiempo y va mucho más allá que cualquier jugador o dirigente”, ahondó.
Y el tema lo cerró hablando del comunicado que emitió el jugador, en el que responsabiliza a la directiva carbonera por su no renovación: “Intrascendente para nosotros. Él ya decidió dónde jugar; nosotros a los que quieren estar acá los tenemos y a un montón que quieren estar acá estamos cerca de tenerlos. Darle trascendencia es darle demasiada importancia”.
“Tenemos que tener un gran 2026, hacer un gran periodo de pases, seguir trabajando como estamos trabajando ahora, hacer una gran Libertadores para seguir arrimándonos a ese sueño y a esa meta institucional de participar del Mundial de Clubes 2029”, señaló.
Ante la consulta de cómo califica su gestión hasta el momento, detalló: “Prefiero calificarla cuando se termine”. “Tengo un montón de contras que van a decir lo que salió mal cada año, y yo voy a decir lo que salió bien en cada año”, siguió.
“En el 2025 pasaron cosas muy lindas: volvimos a octavos de Libertadores, el Intermedio nunca lo habíamos ganado y se lo ganamos a Nacional, tres goles a Nacional con baile incluido, la Copa AUF Uruguay nunca la habíamos ganado y la ganamos, el Clausura lo ganamos. Un mes después, las cosas no salieron como queríamos; nos dolió ese cierre y se tiende a eliminar todo lo bueno que pasó”, expresó.
“Mis evaluaciones siempre van a ser buenas porque es mi forma de ser”, aseguró, y contó por qué no habló tras perder el Campeonato Uruguayo: “Parte de este mes y pico sin hablar fue, primero, para procesar el dolor. Suspendí mis vacaciones; no me vieron en ninguna fiesta, porque sentía vergüenza”.
“Me empecé a preparar políticamente para un año en el que si esa silla está rota, la oposición va a decir ‘mirá cómo tienen esa silla en Los Aromos’. Lo veo como un año que va a ser convulsionado, como todo año político, y que durante este mes y pico tenía que armar las herramientas para que sea lo menos convulsionado posible”, agregó.
Lo que se viene
Sobre el hecho de que aún no está todo el plantel completo, comentó: “Diego me dijo ‘cinco de los que más quería los tengo acá’. Mi función como presidente es que nuestro técnico esté tranquilo. Si alguno no llegó es porque está en negociaciones, y el técnico está al tanto”.
“Necesito que Diego esté tranquilo, que todas las cosas estén consensuadas y que no me lleve puesto con sus decisiones, que respete mi cargo de presidente. A veces es fácil para un hincha desde un celular decir ‘traé a Pepito’. Todo acá lleva calma y diálogo; él me consulta a mí y yo a él. Las cosas son más fáciles con él acá”, prosiguió.
“En 2024, un diario tituló ‘Período de pases de terror’. Ganamos Apertura, Clausura, Anual, semis de Libertadores y eliminamos a Flamengo. Y en 2023 dijeron que Peñarol era un cuadro para el recuerdo, e hicimos cero de 18 en Sudamericana”, mencionó.
Y añadió: “Mi verdad es Diego Aguirre y yo. Los dos tenemos que estar convencidos de que estamos haciendo lo correcto, y, si me dice que necesita otra cosa, tengo que ir atrás de eso”.
Una de las novelas del verano es la continuidad de Matías Arezo, sobre lo que se refirió: “La misma cantidad de veces que hablo por día con Diego [12], hablo con Mati. Las cosas se van a resolver, pero nunca por arriba del técnico. Él [Diego Aguirre] sabe nuestra postura y yo la de él”.
“Se muere por jugar en Peñarol y está desesperado, pero, si viene, ¿después cómo convivís con el técnico? Calma para Mati y para Diego; no nos llevemos por delante al técnico. Las cosas, con calma, tarde o temprano, llegan a buen puerto. Diego necesita sus punteros y Mati sabe todo”, destacó.
El año pasado, “Diego terminó jugando con dos 9, que no es lo que más le gusta, y hoy mi obligación para cuidar a mi técnico es primero conseguirle los extremos, y a la vez decirle a Mati ‘aguantame un poquito’”.
El presidente aurinegro fue consultado sobre Nicolás Vallejo y Javier Ruiz, pero evitó nombrarlos: “Cada nombre que tiran, mis negociaciones se complican. Es muy fácil decir ‘Ruiz y [Baltasar] Barcia cerrados’, pero nunca estuvieron cerrados. Y después ‘el pelotudo de Ruglio perdió a Ruiz y a Barcia’, y si nunca estuvieron cerrados, ¿por qué los perdí?”.
“Todos los jugadores que vienen a Peñarol, vienen con el ok de Diego. Los malos no vienen de Ruglio y los buenos no vienen de Diego; los buenos vienen de Diego y los malos vienen de Diego. Sigo creyendo que acierta mucho más de lo que erra”, aseveró.
“No es que los malos los trajo Ruglio o Ruglio no le trajo los planes A o B. El club está ordenado y no tira el dinero; si hay un jugador que para nosotros valía 100 y vale 700, no lo quiero. Si después otro club tira un palo y medio verde por un jugador que no lo vale, allá ese club. Todas esas cosas son habladas con el técnico, inclusive las cifras”, indicó.
También se refirió al hecho de no negociar él por todos los jugadores y dejar que lo hagan otros directivos: “Cuando no abro a los terceros, dicen que Ruglio hace todo solo. La oposición dice que no ve participación. Si lo abro y no sale, es porque lo abrí. No es lógico que yo acapare todo”.
“Hay jugadores que cierran rápido, pero deben 50 millones como si nada. Hay jugadores que para nosotros valen 15.000 dólares de salario, con una carga tributaria de 30%, es decir, que te vas a 220.000 dólares en el año, y capaz que te piden 200, 300.000 de préstamo, y te vas a medio millón de dólares”, comentó.
“Después ese mismo club viene y te dice que para cerrarlo son 700 porque lo llamó [Flavio] Perchman, porque a todos llama Perchman. Bueno, si lo llamó Perchman, que vaya con Perchman. En este club pagamos lo que vale”, detalló.
“Es muy fácil el aplauso para el dirigente que cierra rápido. Hay que tener responsabilidad”, dijo, y añadió: “Después se votará a otro que cierre más rápido, pero después va a tener que explicarles a los socios si debe 20, 30, 40 palos y está inhibido de contratar”.
Faltan “dos o tres extremos, los cuales estamos bastante cerca, y un zaguero para tener el plantel como queremos”, contó, y aseguró que Leonardo Fernández tiene “sondeos concretos desde hace un mes”, pero no ofertas.
Por último, habló de las elecciones presidenciales de este año. ¿Se presentará a la reelección? “Hoy mi función no es pensar en la reelección. Tengo 100% decidido lo que voy a hacer y ya lo sabe todo mi entorno, y lo comuniqué el otro día a la directiva. Pero no es el momento de decirlo públicamente porque tengo que armar un gran plantel”, afirmó.