La final de 1986 se jugó en Tokio-Japón, aquel 14 de diciembre inolvidable para los hinchas millonarios, Antonio ¨Hormiga¨ Alzamendi, convirtió el único gol que les dio la copa Intercontinental.
¨Estos días he recibido saludos y felicitaciones de amigos, ex compañeros y sobre todo de hinchas que me recuerdan cómo vivieron esa final. Hicimos un viaje larguísimo y muy cansador en vuelo turista, no había en esa época avión privado (ríe). A pesar que el FCSB, equipo Rumano que venía de eliminar al Barcelona era un equipo muy consolidado y duro, yo me tenía una fe bárbara, y me gustaba cuando hablábamos con los compañeros y decíamos a estos hay que ganarles¨, recordaba el Duraznense, sobre las horas previas a la final Intercontinental que enfrentó al mejor de América con el mejor de Europa.
¨El partido venía difícil y en un momento se vinieron arriba. Entonces hago una jugada con (Juan Gilberto) Funes, lo derriban y ahí Beto (Norberto Alonso), me ve en posición y saca un pase rápido tomando desprevenida a la defensa. Le adivino la intención a Beto y la pelota me queda para la derecha, le doy de primera bien abajo porque el arquero era grande, pega en el palo rebota en él, y de cabeza la coloco en el mismo palo al ángulo¨, el histórico gol que ha quedado retratado en la retina y en el corazón de los hinchas de River, vuelve a tomar fuerza por efecto de la viralización.
¨fue un gol mágico, cada vez que lo recuerdo me emociona porque fue una jugada muy rápida, y el gol fue el premio al esfuerzo del grupo, habíamos vencido al mejor equipo de Europa y la base de la selección Rumana que había sido sensación en el mundial 86¨.
Los hinchas millonarios han utilizado esta foto para homenajear a este equipo que hace 35 años traía para el Rio de la Plata la única copa Intercontinental que tiene River Plate .
Por Gustavo Descalzi