A 33 días de la Copa del Mundo y a 37 del debut de Uruguay, las alarmas se encendieron en la selección uruguaya porque José María Giménez, el capitán celeste, se retiró sentido del partido que su equipo, Atlético Madrid, juega ante Celta de Vigo.
El zaguero volvió a las canchas este sábado después de un mes fuera por una lesión muscular, pero a los 17 minutos trancó un balón con Borja Iglesias y se llevó un duro golpe en su pie derecho que lo dejó maltrecho.
Cuatro minutos después, el uruguayo fue sustituido y preocupa tanto en su club, de cara a la recta final de la temporada, como a la selección, que lo espera para disputar el Mundial. Se retiró sin su zapato derecho, con dolor en su tobillo.
Esta no ha sido la mejor temporada de Giménez en cuanto a participación, ya que ha disputado solamente 1.521 minutos, repartidos en 25 partidos, solamente 16 de ellos de LaLiga.
A inicios de la campaña tuvo una lesión en el muslo que arrastraba del Mundial de Clubes, luego recayó en diciembre y a inicios de abril sufrió una nueva molestia en esa zona.