Paulo Pezzolano atraviesa uno de los momentos más delicados desde que asumió como entrenador de Internacional de Porto Alegre. La derrota 3-1 ante Gremio, por los cuartos de final de la Copa de Brasil, no solo dejó al equipo eliminado del certamen, sino que aumentó la presión sobre el técnico uruguayo.
Pezzolano compareció en conferencia de prensa y no esquivó la responsabilidad por el mal momento. Con un discurso directo y autocrítico, reconoció el malestar de los hinchas y admitió que necesita resultados para recuperar la confianza de la gente.
“Es imposible creer en un entrenador que no gana. No tienen por qué creer. Tengo que demostrarlo, tengo que ganar partidos para que crean”, señaló el entrenador, que fue todavía más contundente al referirse a lo que necesita para cambiar el escenario: “Tengo que ganar el próximo partido [domingo ante Santos] para que la afición empiece a creer. Mis palabras no valen nada”.
El golpe, según reconoció el propio DT, fue especialmente duro por tratarse del clásico. “Una sensación de mierda, terrible, un golpe duro, el más duro del año, perder contra nuestro rival. Un mal presentimiento, inevitable”, expresó.
Sin embargo, Pezzolano aseguró que el equipo debe dejar rápidamente atrás la eliminación y concentrarse en su principal objetivo: escapar de la zona de descenso del Campeonato Brasileño.
La situación en el Brasileirao es extremadamente preocupante. Internacional se encuentra en el 18.º puesto con 25 puntos, dentro de la zona de descenso, y necesita comenzar a sumar para evitar complicaciones mayores en el tramo final de la temporada.
“No tenemos excusas. Lo que está pasando es que no estamos ganando. En el próximo partido, tenemos que hacerlo”, afirmó el uruguayo.
El presidente
El presidente de Inter, Alessandro Barcelos, también se refirió al delicado momento que atraviesa la institución y dejó claro que deberán reaccionar rápidamente.
“Tenemos que reconocer que no es suficiente, que el momento es extremadamente difícil y que necesitamos reagruparnos, porque quedan 13 partidos para el final de este campeonato”, manifestó.
El mensaje llega en un momento especialmente sensible para Pezzolano. Una nueva derrota en el Brasileirao podría terminar de poner en jaque su continuidad al frente del conjunto colorado.
Con 13 fechas por delante y el equipo en zona de descenso, el entrenador uruguayo sabe que necesita resultados de inmediato. El partido ante Santos aparece así como una prueba decisiva para intentar recuperar terreno en la tabla y, al mismo tiempo, sostener su ciclo en Internacional.