Peñarol terminó muy molesto con el arbitraje el pasado sábado 8 de julio en Jardines del Hipódromo, donde le anularon dos goles a instancias del VAR y terminó cayendo 1-0 a manos de Danubio.
Los llamados del juez VAR Esteban Ostojich y las interpretaciones del árbitro central, Christian Ferreyra, dejaron a Abel Hernández con el grito atragantado dos veces, y en ambas hubo polémica.
En el segundo gol, los mirasoles no solo se quejan de la lectura de la jugada que hizo Ferreyra, sino además del trazado de una línea sobre una imagen pixelada y que dejó dudas.
Por tal motivo, este domingo para su partido ante Boston River plasmaron una protesta en el piso con una línea del césped imperfecta, simbolizando lo que entienden un mal uso de la tecnología.
Así lo confirmó el propio presidente aurinegro, Ignacio Ruglio, en el programa El polideportivo de Canal 12.