Berrío fue el encargado de marcar el último gol que dio el pase definitivo al Atlético Nacional de Colombia a la semifinal de la Copa Libertadores. Tras el tanto, Berrío le gritó el tanto en la cara al arquero uruguayo Sebastián Sosa y desembocó en lo esperado: una batalla campal.
Tras el partido, Berrío explicó por qué lo hizo: "La verdad, sí. Canté el gol como desahogo por un par de situaciones que pasaron antes. Tenía el grito atragantado, no debía hacerlo, pero fue la manera de desahogarme. Sólo me queda levantar la cabeza y reconocer que me equivoqué".