Megan Sharpley, pareja del
futbolista del Everton Dwight McNeill, acusó al Crystal Palace de jugar con la
salud mental del futbolista al no completar su fichaje y no darle explicaciones
por ello.
Sharpley, a través de una serie de publicaciones en Instagram, criticó las
promesas rotas del club londinense y la falta de explicaciones después de que
el traspaso del futbolista se cayera en el último día del mercado de fichajes.
McNeill, de 26 años, iba a ser traspasado del Everton al Palace por 20 millones
de libras (23 millones de euros) e iba a firmar un contrato de cuatro años y
medio. Justo antes del cierre del período de pases, el Palace mandó la
documentación necesaria para tener dos horas extra para cerrar los últimos
flecos, pero a último momento decidieron no seguir con la operación.
“Esta noche y en las últimas 48 horas, me ha roto el corazón ver cómo el mundo
del fútbol que tanto amas puede ser tan cruel. Que te prometan algo y te
arrastren por la montaña rusa emocional de jugar contigo hasta el último
minuto, de tener cuatro años de tu vida prometidos, viaje, reconocimiento
médico y todo arreglado, promesas que te van a cambiar la vida en cuestión de
horas. Todo eso te lo quitan en el último segundo y sin explicación. Del todo
al silencio. Ni una llamada, ni un mensaje y te dejan con el corazón roto”,
escribió.
“Vivimos en un mundo en el que todo el mundo es consciente de lo importante que
es la salud mental, así que en el fútbol, ¿por qué tenemos que aceptar que se
juegue con estos chicos y con su salud mental solo porque ganen mucho dinero?
No importa el dinero, todos merecemos ser tratados con respeto y justicia. Así
que hoy cuestiono a esta industria, espero que se haga más en el futuro para
proteger a la gente de situaciones como estas. El fútbol es un deporte brutal,
pero jugar con los sentimientos de los humanos no debería ser aceptable. La
gente solo ve un parte en los medios de comunicación, no ve las lágrimas, la
emoción y el estrés que he visto hoy”, agregó.
Según el diario británico The Times, la actitud del Crystal Palace
también enojó a los directivos del Everton, que se habían hecho a la idea de
ingresar esos 23 millones y que consideran una falta de respeto la no
comunicación.
“El apoyo que hemos recibido de este club [Everton] durante mi enfermedad ha
significado mucho para nosotros, así que seguiremos trabajando para dignificar
este escudo. Sigue trabajando Dwight y demostrando quién eres. Estoy a tu lado”,
finalizó Sharpley.
EFE / FútbolUy