Ante poco más de 8000 personas que se dieron cita en la tribuna y platea Olímpica del Estadio Centenario, Chris Namús se tomó revancha de lo que sucedió el 8 de agosto de 2009, cuando Lely Luz Flórez la noqueó a los 104 segundos de combate en el Palacio Peñarol y le arrebató el título súperligero de la WBC.

Esta vez, por el título mundial de la misma categoría pero de la Federación Mundial de Boxeo, la uruguaya se impuso a la colombiana en 10 rounds por puntos en fallo unánime, por lo que estiró su registro como profesional a 18 victorias (7 por KO), tres derrotas (una por KO) y ningún empate.

En las tarjetas, los tres jurados reflejaron el triunfo de Namús, quien realizó una buena pelea manejando el largo de brazos para combatir a distancia y llegó con aire al cierre. Flórez buscó el nocaut en los últimos asaltos, sabiendo a esa altura que por puntos iba perdiendo.

El uruguayo Hugo De León dio como resultado 99-92, el argentino Jorge Millicay 99-91 y el también argentino Luis Alberto Doffi 99-92, todos favorables a la boxeadora uruguaya.

La colombiana, que llevaba un año, tres meses y seis días sin pelear, quedó con una marca de 12 victorias (6 por KO), cinco derrotas (ninguna por KO) y ningún empate.