El equipo de Anthony Edwards y Devin Booker se alzó con la corona del All Star Game en una final que enfrentó este domingo a las dos selecciones estadounidenses, después de que el equipo Mundo, compuesto por internacionales de la talla de Luka Doncic o Victor Wembanyama, cayera en las eliminatorias de este innovador formato.

El conjunto Estrellas, formado por Scottie Barnes, Booker, Cade Cunningham, Jalen Duren, Anthony Edwards, Chet Holmgren, Jalen Johnson y Maxey se impuso por 47-21 al equipo Barras, que había ganado sus dos partidos del triangular eliminatorio.

A pesar de contar con la jerarquía de leyendas como LeBron James o Kawhi Leonard, el combinado veterano apenas encontró respuesta en un frenético encuentro de 12 minutos dominado por el ímpetu de las nuevas figuras.

El choque se concibió en una suerte de mini-mundial, en el que el orgullo estadounidense midió sus fuerzas frente al talento internacional, una innovadora apuesta con la que la NBA busca revivir uno de los mayores activos financieros de la franquicia.

El Mundo sucumbe ante Estados Unidos

El nuevo formato del All-Star comenzó enfrentando al grupo Mundo, integrado por el tridente Doncic, Nicola Jokic y Wembanyama, con el talento joven de la NBA, un encuentro que se saldó con la primera victoria de las Estrellas 37-32 pese a la espectacular actuación del francés (14 puntos).

El duelo terminó con un empate a 32, a pesar de que el equipo Mundo lideró casi todo el encuentro, forzando una segunda ronda de desempate que se disputó al mejor de cinco.

Más amargo se prestó el segundo partido para los de Booker, Edwards y compañía, quienes se vieron las caras ante un imponente LeBron James y Jaylen Brown, a los que sucumbieron por 42-40.

El suspenso se apoderó de la cancha en un cierre frenético donde las Estrellas rozaban el triunfo. Pero el destino guardaba un giro final: una magistral maniobra de James que culminó en las manos de De'Aaron Fox, quien, justo cuando el cronómetro agonizaba, encontró la red para transformar la incertidumbre en un grito de victoria.

El tercer enfrentamiento supuso la eliminación del equipo Mundo al caer 48-45 contra los Barras, en un partido en el que Doncic apenas tuvo minutos, recayendo todo el peso en un Wembanyama que estuvo fino en oportunidades de tiro (19 puntos).

Sin embargo, un arrollador Kawhi Leonard (L.A. Clippers) selló la batalla decisiva por entrar en la fase final, asumiendo el peso ofensivo con 31 de los 48 puntos de su equipo.

Ante tal despliegue de dominio, el bando internacional poco pudo hacer, acusando la sensible ausencia de astros como Giannis Antetokounmpo y Shai Gilgeous-Alexander, cuyas lesiones dejaron un vacío imposible de llenar en la pintura.

El partido final fue el menos emocionante de todos. Las Estrellas ganaron 47-21 ante los Barras y Anthony Edwards resultó elegido MVP del certamen. En la final metió ocho puntos, uno menos que Tyrse Maxey.

De antiguos presidentes a candidatas al Óscar

El nuevo coloso de Los Angeles Clippers, con una capacidad para 68.000 asistentes, no solo fue el escenario de la 75º edición del All-Star, sino el epicentro de una pasarela de celebridades que se encontraban entre el público que quiso disfrutar del espectáculo.

Bajo las luces de Los Ángeles, el torneo revivió su brillo rodeado de distinciones presidenciales como Barack y Michelle Obama, hasta el legado eterno de leyendas como Oscar Robertson, Julius Erving y Magic Johnson.

En las primera filas del estadio Intuit Dome también se encontraba la candidatas al Óscar Teyana Taylor ('One Battle After Another'), así como icónicas voces de la industria musical estadounidense como Queen Latifah, Kelly Rowland, Busta Rhymes o Tyla.

EFE / FútbolUy